NBA | HEAT 97 - HAWKS 94 (4-1)

Los Heat apagan a Trae Young

Sin Jimmy Butler ni Kyle Lowry, los Heat cierran la serie con un gran Oladipo y un tremendo trabajo defensivo sobre Trae, que acaba la eliminatoria con más pérdidas que canastas.

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Los Heat apagan a Trae Young
Michael Reaves AFP

Miami Heat (4-1) ya está en segunda ronda de los playoffs del Este. Y Atlanta Hawks ya está de vacaciones. El duelo de la Southeast impulsa al favoritísimo y manda de veraneo al finalista de conferencia de la pasada temporada, unos Hawks para los que en realidad nada ha ido especialmente bien en ningún momento de una temporada que comenzó con aspiraciones muy altas, y la elite del Este como objetivo, y termina sin pena ni gloria, con los pies en playoffs como mal menor y tras pasar por el purgatorio del play-in, al que los llegaron como novenos y donde tuvieron que eliminar a Hornets y Cavaliers.

Los Heat, el mejor equipo del Este en regular season, espera ahora rival con renovado interés: parecía que sería Philadelphia 76ers, pero la resurrección de los Raptors y la lesión que tiene martirizado a Joel Embiid (difícil pensar que ambas cosas no van en buena parte unidas) abre nuevas cábalas. Ahí, a partir de la siguiente ronda, la cosa se pondrá más seria para un equipo lo suficientemente armado para no sufrir contra estos Hawks que se jugaron sin Bogdan Bogdanovic (y con John Collins bajo mínimos) y que no supieron aprovechar una situación que parecía ideal para alargar la serie: Kyle Lowry volvió a faltar por su problema muscular y Jimmy Butler fue baja de última hora por molestias en una rodilla, un asunto a mirar con lupa en los próximos días.

Incluso sin ellos, sin su backcourt titular, los Heat sacaron adelante el partido (97-94). Incluso así, Trae Young jugó con la luz apagada, asfixiado por la doctrina defensiva de Erik Spoelstra, experto en tronchar la voluntad de las estrellas rivales. En un partido con tramos horrendos, la disciplina de los Heat impidió que Trae cogiera ritmo, entrara en racha: 11 puntos y 6 asistencias por 6 pérdidas, 2/12 en tiros y 0/5 en triples. En la serie, más pérdidas (30) que canastas (22) y 13,3 puntos de media en las cuatro derrotas de su equipo. Solo 77 puntos en cinco partidos con un 32% en tiros. Y en los dos últimos, desde el prometedor 2-1 tras el primer choque en Atlanta, 5/24 y 11 asistencias por 11 pérdidas. La tenaza de los Heat asfixió a la única variante que podía enredar la eliminatoria: el talento de Trae.

Los Heat sabían que no les iba a sobrar nada y se aplicaron en una batalla de atrición que cambió con un 17-0 en el segundo cuarto (de 37-40 a 54-40 justo antes del descanso). Un colchón que dosificaron durante una segunda parte en la que controlaron los tirones de los Hawks, deshilachados y guiados por De’Andre Hunter (35 puntos, 11 rebotes), que puso el partido en un puño (95-93) antes de irse eliminado por faltas. Los Heat anotaron su última canasta a falta de un minuto, un mate de Adebayo tras buena asistencia de Oladipo, y dedicaron el resto del tiempo a defender. Los Hawks tuvieron dos ataques para empatar pero no sacaron nada en limpio. En el último, Gallinari perdió la bola con un pase sin sentido tras verse acorralado en una esquina. Fin de la eliminatoria.

Adebayo (20 puntos, 11 rebotes, 4 asistencias) ejerció de ancla y Oladipo (23 puntos) fue una fuente fiable de puntos cuando nadie más parecía capaz de anotar. Strus (15) anotó los triples que fallaron entre Duncan Robinson (0/5) y Tyler Herro (0/4, 16 puntos). Sin Lowry y sobre todo sin Butler, los Heat entendieron que era una cuestión de mínimos, y así ganaron. No fue bonito, pero fue sumamente importante. Ahora, días de descanso y esperar rival. Y en Atlanta, vacaciones con sabor amargo y unas dudas con el proyecto que parecían inimaginables hace el pasado verano. Pero esto es la NBA: tempus fugit.