NBA | THUNDER 84 - MAVERICKS 103

Dallas para a Doncic y la estrategia le sale muy bien

Doncic se quedó fuera ante los Thunder para sanar su tobillo y los compañeros respondieron. Por fin les sale a cuenta el descanso de Luka.

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No es fácil sustituir a Luka Doncic en cualquier situación que se dé con un balón entre medias. En Dallas Mavericks bien los saben. Durante los años que ha estado allí ha sido difícil darle descanso, o saber cuándo hacerlo, y en la temporada actual se está acentuando al máximo esta tendencia. Hasta hoy eran todo derrotas, cuatro en total, cuando el esloveno tenía que ver a los compañeros jugar mientras él iba vestido de calle. La dolencia que ahora preocupa en la franquicia se da en el tobillo izquierdo y se decidió que, tras jugar ante Grizzlies y Pacers, era momento de parar en la cita con los Thunder. Era una serie de tres partidos a domicilio y este último era el más asequible. Jugaron y ganaron. En la pista y fuera de ella con esa decisión. 

Lo malo para los Mavericks es que es difícil calibrar si esto se trata de una paso adelante o es un oasis en el desierto. Los Thunder sólo llevan ocho partidos ganados y son los penúltimos del Oeste, conviene que en Dallas no se hagan muchas ilusiones con una victoria de esta entidad. Los de Jason Kidd llevan trece partidos haciendo la goma, sacando sólo cuatro victorias de ellos y ninguna de forma consecutiva. Van a saltos. La buena noticia es que, sin ser una noche brillante de gente que está siendo este año, como Porzingis o Brunson, o que debería serlo en circunstancias como las de hoy, como Hardway o Bullock, llegaron refuerzos. Especialmente los de Maxi Kleber, tocado físicamente en este inicio de campaña, o Moses Brown, que rompió a jugar el año pasado en el equipo al que aquí venció. 

En OKC llegó la victoria por 84-103. Con Porzingis en 18 puntos y como líder anotador se la llevaron los Mavs, que arreglaron los recurrentes problemas en el triple (9/33) con dominio en el rebote (54 a 39) o controlando mejor las pérdidas (11 a 6). Triunfo con tranquilidad. 

Queda ver en qué punto se mantiene lo de Luka Doncic, casi un quebradero de cabeza mayor que el de este encuentro. El veterano periodista Marc Stein, bien informado en asuntos relacionados con los Mavericks, no sólo le descarta para el partido de esta próxima noche ante los Hornets sino que habla de múltiples partidos. Sería lo lógico. Aunque el balance del equipo esté empatado en victorias y derrotas, las alturas de temporada a las que estamos hacen que los texanos deban plantearse el no forzar mucho a su principal valor más de lo que ya lo hace él. 

Seis triples en cinco minutos aderezaron un primer cuarto en el que Shai salió al rescate para incluso poner en ventaja a los suyos después de verse seis puntos abajo. Un triple de Burke, sin embargo, evitó que los Thunder se fueran por delante al término de esa manga inicial. Nada más empezar la segunda, otro tirón de Dallas para irse a diez. La distancia empezaba a no bajar de ahí, al menos ostensiblemente, y gracias a la aparición de Kleber. El pívot alemán, pese a ceder un triple a Dort por llegar tarde a puntear, se alió primero con Porzingis y luego con Brown para mantener el nivel de su equipo. A Moses, pese a haber trabajado con Tyson Chandler en verano, le queda mucho camino por hacer, pero es cierto que en este partido hizo lo que se le pedía: sacar ventaja en la zona, aprovechando cinco de sus seis tiros a canasta para maximizar las posesiones. Dos tiros de dos y uno de tres de Jalen Brunson abrieron de nuevo en carnes a los Thunder, que contaron con un día aciago del novato Giddey o de Bazley y Dort, a mitad del tercer periodo. En el último cuarto se mostraron más que en ninguno las carencias de Oklahoma, que sólo acertó a meter trece puntos y fue hacia atrás en vez de presionar para igualar.