REAL MADRID

Sergio Llull, de 10

El capitán del Madrid logró en la Supercopa Endesa su décimo MVP en los 21 títulos del Lasismo tras ajustar su juego por las lesiones.

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El adiós (¿momentáneo?) de Jaycee Carroll, la retirada de Felipe Reyes y la ausencia de Rudy Fernández en la Copa del Sant Jordi en 2012, el primer éxito del Lasismo, dejan a Sergio Llull (33 años) como el único jugador que ha ganado los 21 títulos junto a su entrenador en las últimas diez temporadas y los pocos días que van de esta. Su zurrón está repleto con dos Euroligas, cinco Ligas, seis Copas, una Intercontinental, siete Supercopas y… diez premios de MVP de los 28 que ha logrado el Madrid en esta era con nueve jugadores diferentes.

El nuevo primer capitán blanco también participó, recién llegado al club con 19 años, del éxito liguero de 2007 con Joan Plaza en el banquillo, así que acumula 22 trofeos (a uno de Reyes). Luego encararía una travesía de cinco años hasta la siguiente conquista, ya con Pablo Laso. Con él, el Madrid aprendió a ganar todo lo que había perdido antes, que fue mucho y variado. Y Llull aprendió a ser más decisivo, a celebrar premios de mejor jugador hasta abrazar el de la Euroliga en 2017, en un curso fabuloso en lo individual y mal resuelto en lo colectivo y en el que también ganó el de la Liga y la Copa.

Los 28 MVP madridistas en la era Laso (2011-2021)

Jugador

MVP

Competiciones

Sergio Llull

10

Supercopa (2014, 2018 y 2021), Copa (2012 y 2017), Euroliga (2016-17), Liga Endesa (2016-17), Final ACB (2015 y 2016) e Intercontinental (2015)

Facundo Campazzo

4

Supercopa (2019 y 2020), Copa (2020) y Final ACB (2019)

Luka Doncic

3

Euroliga (2017-18), Final Four (2018) y Liga Endesa (2017-18)

Rudy Fernández

3

Supercopa (2012), Copa (2015) y Final ACB (2018)

Felipe Reyes

2

Liga Endesa (2014-15) y Final ACB (2013)

Sergio Rodríguez

2

Supercopa (2013) y Euroliga (2013-14)

Nikola Mirotic

2

Copa (2014) y Liga Endesa (2012-13)

Andrés Nocioni

1

Final Four (2015)

Gustavo Ayón

1

Copa (2016)

En pleno cénit de su carrera, el 9 de agosto de 2017 se rompía en un amistoso con la Selección la rodilla derecha en el Santiago Martín, el mismo escenario donde el domingo logró su último título y su décimo premio de MVP y donde fue batido por las emociones hasta romper a llorar mientras Rudy y Laso le arropaban con sentidos abrazos. “Los últimos años han sido muy difíciles, he tenido muchas lesiones y a mí lo que me gusta es el baloncesto y a veces no sabes si vas a poder ayudar”, explicaba el menorquín, que desvelaba que había discutido con su mujer tras su mala actuación en la semifinal.

El verano de 2017

Pasional y determinante, la carrera de Llull cambió en el verano de 2017. Le esperaban 259 días de recuperación, aunque lo que no sabía entonces es que también le aguardaba una sucesión de problemas físicos añadidos, la mayoría musculares y en ambas piernas, y nuevas molestias en la rodilla operada, hasta que el pasado febrero tuvo que pasar por el quirófano, una artroscopia, 15 partidos de baja, una constante en las tres campañas previas. Contando la lesión inicial, ha faltado al 40% de los encuentros (128 de 314), pero más allá, desde el regreso mágico ante el Panathinaikos el 25 de abril de 2018, donde anotó 8 puntos en dos minutos para encarrilar el pase a la Final Four, se ha perdido 64 de los 231 duelos posteriores (el 28%) por nueve lesiones diferentes.

El Madrid siguió ganando desde 2018, aunque los líderes eran Doncic y más tarde Campazzo, que, junto con Rudy, apilaron ocho galardones individuales. Llull se salía en la Supercopa de Santiago en septiembre de 2018, parecía que regresaba en su mejor versión con el cambio de curso y, sin embargo, la falta de continuidad y la lógica pérdida de explosividad lo impediría para siempre. Ese Llull in crescendo de entre 2014 y 2017 no volverá; pero el jugador decisivo se mantiene por talento y experiencia, más alejado de la creación y con misiones más concretas. Lo vimos frente al Barça liderando la remontada. Y lo habíamos comprobado en la Selección de Scariolo, ese escolta con tareas también defensivas que fue oro mundial. Readaptación obligada. ¿El nuevo Carroll? No. O sí con otras características, El Increíble, siempre, de 10.