NEW ORLEANS PELICANS

Tomas Satoransky: "Willy se ha americanizado un poco"

El base checo habla para los medios como nuevo jugador de New Orleans Pelicans, donde volverá a coincidir con el mayor de los Hernangómez.

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La próxima temporada, Willy Hernangómez cumplirá su sexto año en la mejor liga del mundo. Aterrizó en 2016, seleccionado en la posición 35 del Draft y, ahora, iniciará su segunda campaña en New Orleans Pelicans. Lo hará, además, tras firmar un nuevo contrato por tres cursos más totalmente garantizados. Una gran noticia para sus intereses, pues su intención siempre ha sido prolongar al máximo su carrera en la NBA. Y también para el baloncesto español, con uno de sus valores presentes, y futuros, de más peso compitiendo entre los mejores. En los Juegos Olímpicos de Tokio, promedió 6,5 puntos y 4,5 rebotes en 12,1 minutos, siendo una de las principales referencias en sus periodos sobre la pista. En última instancia, una continuación del tramo final de su campaña en New Orleans, donde fue de menos a más hasta un 7,8+7,1 que supone su mejor registro en cuanto a rebotes y su segunda mejor marca en lo referente a los puntos.

Seguirá creciendo en la franquicia de Luisiana. Ahora, al lado de Tomas Satoransky, que llegó a la organización, procedente de Chicago Bulls, como parte de la operación Lonzo Ball. Para el pívot español, no es un movimiento cualquiera, ya que supone un reencuentro: ambos jugadores coincidieron en el Sevilla en la temporada 2013-14. Entonces, su relación fue muy estrecha. El escolta checo, en su primera conferencia ante los medios como jugador de los Pelicans, lo ha remarcado: "Era como uno de mis hermanos pequeños", recuerda. Esa fue la última temporada de Tomas en el equipo andaluz antes de recalar en el Barcelona, desde donde despegaría hacia Estados Unidos. A New Orleans llega después de tres temporadas en Washington Wizards y dos en los Bullls, donde, la pasada campaña, promedió 7,7 puntos, 2,4 rebotes y 4,7 asistencias.

En los Pelicans, será uno de los principales argumentos desde el banquillo. Además, después de haber brillado con su selección en Tokio. Promedió 10,7 puntos, 5,7 rebotes, 8,7 asistencias y, para la anécdota, se enteró de su traspaso al volver a su país. "El momento no fue el mejor, porque estaba de camino a casa a través de París. Cuando aterricé, supe que el intercambio era oficial", explica. El timing de su traspaso no fue el más apropiado, pero reencontrarse con Willy lo considera una gran noticia. Personal y deportivamente hablando. "Siempre te da números cuando tiene la oportunidad. Es el tipo de jugador que puede darte 10 (puntos) y 10 (rebotes) en un cuarto. Siempre juega con mucha energía. Siempre le digo que es como un niño, pero en el buen sentido, porque juega con pasión y no le importa nada más que ayudar a su equipo y jugar con energía", analiza.

Al hablar del jugador español, todo son palabras amables. Eso sí, teniendo en cuenta que el Willy que se marchó de España y el actual no son el mismo. "Ahora le encanta la sala de pesas. Ahora es mucho más fuerte. Se americanizó un poco. Siempre me estoy burlando de él. Me gusta cómo encontró la manera de encajar", confiesa entre risas. Juntos, deberán remar para mejorar los resultados de una franquicia que quiere asentarse entre la nueva aristocracia de la competición, pero que se quedó fuera de los playoffs. Con Zion Williamson como estrella total y entre rumores de cierto descontento, el equipo necesita empezar a colocarse entre los mejores. Para ello, además de Sato, han llegado jugadores de la talla de Devonte' Graham o Jonas Valanciunas y se ha acometido la renovación de Josh Hart. Nueva temporada, nueva oportunidad.