NBA | MAVERICKS 108 - CLIPPERS 118 (2-1)

Los Angeles Clippers revientan la fiesta de Luka Doncic

El esloveno vuelve a protagonizar una actuación histórica, pero esta vez no estuvo tan acompañado. Enfrente, Kawhi y George rozan la excelencia.

Los Angeles Clippers revientan la fiesta de Luka Doncic
Glenn James NBAE via Getty Images

Se las prometían muy felices los Dallas Mavericks cuando después de 6 minutos de partido el marcador reflejaba un 30-11 apabullante. Con Luka Doncic como maestro de ceremonias, anotando desde todos los sitios (3/4 en triples incluido en ese lapso de tiempo) y asistiendo a ritmo constante (los primeros 20 tantos fueron puntos o asistencias suyas), y los Clippers fallando y perdiendo balones, parecía que la tendencia vita en Los Ángeles se iba a agravar en Texas. Que los Mavs iban a jugar aún mejor y que los Clippers estaban realmente tocados. Fue justo en ese momento, con 30-11 en el electrónico, cuando Rick Carlisle sentó a Doncic en una maniobra que ya utilizaba con Dirk Nowitzki. Tenerle en pista alrededor de 6 minutos y sentarle otros 3 durante los primeros tiempos. La táctica esta vez costó cara.

No sabemos lo que habría pasado si Doncic hubiese seguido en pista en es momento. Lo que sí sabemos es lo que ocurrió con él en el banquillo. 4-14 de parcial, los Clipper en vuelo y Kawhi, que ni siquiera había tirado a canasta durante el tsunami inicial, llevando el partido a su terreno sin fallar ni un sólo tiro hasta su noveno intento. Cuando pasaron los siguientes seis minutos y se llegó al final del primer cuarto la ventaja de 19 tantos se había quedado en tres y el partido era otro completamente distinto. Uno que no le iba a gustar a los de Dallas.

Los Clippers, eso sí, necesitaron para asegurar la victoria una producción casi perfecta de su dos estrellas. Kawhi Leonard acabó con 36 puntos y un alucinante 76,5% de acierto. Paul George, con 29 tantos y un no menos increíble 61,1%. Con estos dos jugadores a ese nivel la cosa se complica mucho para Dallas, que tiró mejor de tres (otra vez) pero que estuvo peor en el resto de facetas. Entre ellas unos tiros libres que fueron la única asignatura pendiente de la noche (y de toda la serie) para Luka Doncic. El esloveno falló 6 de los 13 que intentó, todos los fallos desde la personal de su equipo. Por lo demás, nueva exhibición de un jugador que esta en números históricos. Tanto que nadie había llegado a 275 puntos, 75 rebotes y 75 asistencias en su primeros nueve encuentros de playoffs. Hoy fueron 44, la cuarta mejor marca de la historia de la franquicia en las eliminatorias por el título, con 7 triples en un 53,8% desde el perímetro, 9 rechaces y 9 pases de canasta.

Pero, a diferencia de los dos primeros encuentros, Doncic estuvo más solo que nunca. Tim Hardaway (12) no fue esta vez el martillo pilón, Finney-Smith no fue infalible, en el banquillo apenas ayudó Brunson y Porzingis fue una sombra. El letón protagonizó momentos sonrojantes en ataque, incapaz de imponerse a emparejamientos con bases, mientras que en defensa no protagonizó nada porque no se le vio. En Estados Unidos las críticas se están centrando en el pívot, al que esta serie no está ayudando en absoluto a mejorar su imagen como supuesto líder.  Enfrente, mientras tanto, gran encuentro de Reggie Jackson, que comenzó como titular en un giro de timón evidente de Tyron Lue, cansado quizás con la nula aportación de Patrick Beverley. El hasta ahora titular, supuesto especialista defensivo totalmente desbordado por Doncic, apenas jugó 6 minutos esta vez. Su equipo no le echó de menos.

Mañana, a eso de las 3:30, tanto los Clippers como los Mavs se juegan muchísimo. Los primeros tienen un partido casi a vida o muerte, pero los segundos pueden ver desvanecerse una ventaja de 0-2 lograda fuera de casa, con las implicaciones mentales que eso puede acarrear en las cabezas de una plantilla.