PLAYOFFS NBA | SIXERS 120 - 95 WIZARDS

'Palomitazo' a Westbrook y 2-0 para unos Sixers dominantes

El público tiró palomitas a Westbrook cuando se retiraba lesionado. Los Sixers dominaron el segundo asalto y viajan a Washington con media serie en el bolsillo.

El público ha vuelto a las gradas con todo lo que ello conlleva. Y el contacto con los jugadores vuelve a ser el que era antes del coronavirus, aunque de forma ligeramente más tangencial. Con menos de 11 minutos para la conclusión del partido, un choque de Russell Westbrook con Furkan Korkmaz obligaba al primero a poner rumbo al túnel de vestuarios. Y, justo cuando entraba en el mismo, un aficionado le arrojó un bote de palomitas, lo que enfureció a la estrella de tal manera que tuvo que ser retirado por seis miembros de la seguridad del edificio. La situación ha indignado a muchos jugadores de la mejor Liga del mundo, que han pedido más protección para ellos y una sanción ejemplar para el seguidor en cuestión. Y ha sido lo que ha copado un partido que los Sixers ganaron, adelantándose por 2-0 en una eliminatoria que tienen encarrilada de cara a los dos próximos duelos en Washington.

Cuando Westbrook se lesionó el partido no estaba visto para sentencia, pero casi. Los Wizards iban 16 abajo (98-81) y no daba la sensación de que fueran a remontar un partido en el que siempre fueron por detrás y en el que solo aguantaron el tirón en los minutos iniciales. Los Sixers anotaron 35 y 36 puntos en los dos primeros cuartos y se iban al descanso con una ventaja considerable, que llegó a ser de 27 puntos. Westbrook, por cierto, no estaba teniendo precisamente el mejor partido de su carrera: 10 puntos, 6 rebotes y 11 asistencias para el base, que estuvo en un ignominioso 2 de 10 en tiros de campo, con 0 de 3 en triples. Y 4 pérdidas. La lesión puso fin a la agonía y al bochorno y abrió un nuevo capítulo en el partido, marcado neta y completamente por la bochornosa escena que se vio en pista. Y confirmó también el 2-0 para los Sixers, que están bastante relajados en esta primera ronda. No están necesitando ponerse muy nerviosos, eso está claro.

En los Wizards, la única buena noticia fue la de Bradley Beal, que se fue a 33 puntos (con 4 rebotes y 3 asistencias), con 14 de 28 en tiros de campo, pero 1 de 6 en triples. En el resto, nada: 11 puntos para Rui Hachimura sin demasiado brillo, 10 para Ish Smith, 11+6 para Daniel Gafford, un poco de todos y poco de muchos. Los Wizards apenas lanzaron con un 40% en tiros de campo, pero el desastre estuvo desde la línea de tres: 2 de 22, un tristísimo 9%. Una losa insalvable en el baloncesto actual, dominado por el triple, con fallos en lanzamientos liberados y muchas dificultades para encontrar un nivel de confianza lo suficientemente grande como para plantar cara al mejor equipo de la Conferencia Este. La sensación de que los Wizards se conformar y se pueden dar con un canto en los dientes por el hecho de haber disputado los playoffs se acrecienta, mientras parece que la temporada se acerca a su final. Y eso, sin saber nada del alcance de la lesión de Westbrook todavía, claro.

Todo lo que fue mal en un lado fue bien en el otro: 22 puntos, 9 rebotes y 8 asistencias de un completísimo Ben Simmons, que añadió 2 robos y un tapón, lanzó con un 11 de 15 en tiros de campo (sin intentos de triple, para variar), y finalizó con un +18; 22 tantos también sumó Joel Embiid, con 7 rebotes y 3 asistencias, 8 de 12 en tiros de campo y un +19. Y ninguno de los dos, ni ningún jugador de los Sixers, sumó más de 30 minutos en el duelo, una noticia fantástica para Doc Rivers, que tiene a los suyos frescos para rondas futuras, que a buen seguro serán más competitivas. Los Sixers se gustan y gastan solo lo necesario con la aportación de todos sus jugadores (19+9 de Tobias, 13 de Kokrmaz, 10 de Maxey...), mientras esperan a que su rival muera de inanición o de cualquier otra cosa. Solo falta esperar a ver la resistencia de los Wizards en Washington y si la serie se resolverá en cuatro o cinco partidos. No parece que la cosa de para mucho más.