NBA | MAVERICKS 125 - WIZARDS 124

Doncic delega en el momento justo para ganar y progresar

Doncic batió su marca de asistencias en un partido de la NBA y la última, para un triple de Finney-Smith, valió para ganar a los Wizards.

Los Mavericks ganaron en casa a los Wizards gracias a una jugada pensada para Luka Doncic pero acabada por Dorian Finney-Smith y aguantando en la defensa posterior a Bradley Beal, estrella rival. Esa última asistencia del esloveno supuso la vigésima, con la que batió además su récord en un partido de la NBA. El 125-124 se impuso y los texanos suman su tercera victoria seguida y superan a los Lakers en la tabla.

Qué de buenas noticias para los Mavericks de golpe. En ausencia de Kristaps Porzingis por tener cautela con su rodilla parece que no sólo Carlisle sino que los jugadores se están asentando con una rotación que cada vez da más de sí. Doncic demuestra que confía en sus compañeros y ésa es la narrativa de la última acción en ataque, en la que en otras circunstancias hubiera forzado más para jugársela él. Y más. Todo bonito. Los Wizards, por su parte, acusaron un poco el cansancio, sobre todo en un último cuarto en el que no supieron gestionar la ventaja que tenían, al disputar su segundo encuentro en dos noches consecutivas. 

Los Mavericks tienen ante sí un futuro prometedor. Si mantienen el nivel, claro está. En su conferencia valen de poco los traspiés. Con esta racha y la última victoria, sumada a la derrota de los Lakers en el regreso de LeBron James, la clasificación da un pequeño vuelco. A 36-27 están empatados los dos equipos, ahora con Dallas por delante, y con Portland atosigando a sólo una victoria de los dos conjuntos. 

Fue cara la victoria, pese a que a los Wizards les costó aterrizar. Ese pase sin mirar de Doncic para Cauley-Stein seguido de dos circulaciones que acabaron en triples liberados, allá por el minuto 5, dio una muestra de lo perdida que había empezado la escuadra de Scott Brooks. 14 abajo en medio cuarto, vaya. Tuvieron que esperar al segundo periodo los visitantes para empezar a ver grietas en la defensa de los locales y rebajar el -18 que ya habían experimentado. Westbrook cogió las riendas y las cogió con fuerza, pero tampoco supieron pararle: metió dos triples solo en ese periodo. Finney-Smith (22) estaba más exigido, también las metía.

Los brincos en ataque hacían de éste un partido interesante para el espectador, pero a las alturas que estamos se prefiere un juego más feo si ello conlleva ganar. 

Con Westbrook a veces dudas sobre si su selección de tiros es buena o simplemente le entran los tiros, pero en este encuentro probablemente hablemos de las dos opciones a la vez. 42+10+9, siendo más que un Bradley Beal que llegó a los 29 tantos. Y parando en defensa a los Mavs, que tiene mérito. Les metieron en un problema en el tercer cuarto y se fueron con una buena diferencia al último acto, pero ahí es donde vio el bajón. Hardaway (16) también entró en juego y con Finney-Smith harían una pareja ante la que Doncic no se podría resistir. Cuando llegó el momento del ataque para ganar, yendo dos abajo, el europeo esperó bien a que la defensa se autodestruyera para fijar otro pase de canasta y que el triple esquinado valiera para ganar. Luka dio una veintena de asistencias, su mejor marca, y su 31+12+20 sólo es digno de Johnson, Robertson y su aquí rival Westbrook. 

Beal se la botó en el talón en la jugada final, consiguiendo no perderla del todo y ejecutar un triple en buena posición que no entró. Con ello los Mavericks salvaron los muebles y sumaron una más en un casillero que ha mejorado muchísimo.