SUNS 117-JAZZ 113

Los Suns van a por el liderato

Partidazo resuelto en la prórroga en Arizona. Los Suns, con Chris Paul y Devin Booker al mando, contienen a Donovan Mitchell y están ya solo a partido y medio de los Jazz.

Prometió Saric una pelea de bar y el partido fue eso: sensación de playoffs, de equipos con el espíritu competitivo disparado. Muy buenos, buenísimos equipos. Dos que, en diferentes trayectorias, van en ritmo de colisión en la cima de la NBA: ahora, después de este 117-113 tras prórroga para los de Arizona, 38-13 para los Jazz y 36-14 para los Suns. Solo un partido y medio de diferencia a favor de los de Salt Lake City, que han sido el mejor equipo de la clasificación durante casi toda la temporada pero ahora ven ese puesto en serio peligro. Vienen a por él los Suns. Detrás, más lejos, quedan ya las 16 derrotas de Sixers y Nets en el Este y las 18 de los Clippers y los Nuggets en el Oeste.

Un Oeste tremendo, por cierto. En el que llegarán a la lucha decisiva los Clippers, los Lakers con Davis y LeBron de vuelta, los Nuggets y estos dos equipos, Suns y Jazz, ahora mismo con derecho a sentirse tan buenos como cualquiera. Y con una inercia favorable para los primeros, que arrancaron la temporada 8-8 y desde entonces no han parado de ir a más. Y que suman siete victorias seguidas, diez en once partidos, 16 en 19, 20 en 24… Los Jazz han perdido ahora dos partidos seguidos, el segundo en un duelo al que los dos llegaban con 9-1 en los últimos 10. Alguien tenía que perder. Algo peor, eso sí, que en su mejor momento de la temporada, en el que brillaron en niveles históricos, los de Quin Snyder han seguido ganando sostenidos por su eficiencia colectiva y por un calendario más cómodo de lo habitual en este salvaje Oeste.

El partido prometía… y cumplió. Con creces. Los Suns ganaron después de un final histérico y tras una prórroga forzada por sus errores y por un triple de Donovan Mitchell a 10 segundos del final. En el tiempo extra sacaron el martillo pilón Devin Booker y Chris Paul y la victoria se quedó en casa, aunque hizo falta sangre fría final en los tiros libres de Paul tras los últimos intentos a la desesperada de los Jazz, que se rehicieron tras un mal primer tiempo (51-40) y tomaron el mando en varios momentos de la segunda parte (95-96 a cuatro minutos del final). Después lo tuvieron perdido y lo alargaron… para volverlo a perder en un duelo titánico de estrellas jóvenes. Donovan Mitchell tiró mucho para hacer lo que hacía falta (41 puntos, 16/35 en lanzamientos). Devin Booker dio réplica con 35 puntos, 13/31 y canastas trascendentales en la prórroga tras fallar antes y después del último triple de Mitchell en el tiempo reglamentario. Puro instinto. 

Los Suns ganaron por todo lo demás. En un duelo entre excelentes equipos defensivos, tuvieron un punto más de intensidad en la batalla por el rebote (+16, +9 en ataque) y corrieron mejor en transición, sobre todo cuando tocaba defender. Detalles, los que deciden los duelos entre equipazos. En un mal día de O’Neale, Ingles o Mikal Bridges, trabajaron a destajo los Crowder, Conley, Cam Johnson, Bogdanovic… Gobert (16 puntos, 18 rebotes) vio absorbida parte de su incidencia por el gran partido de DeAndre Ayton: más de 41 minutos en pista, 18 puntos con un 7/9 cerca del aro y siete de sus 12 rebotes en ataque. Creciendo en un equipo para el que ha sido capital la llegada de Chris Paul. Uno de los grandes bases de la historia, por mucho que nunca haya jugado unas Finales, volvió a conectar todas las piezas en pista y sumó 16 puntos entre el último cuarto y la prórroga. Acabó con 29 y 9 asistencias. Con 35 años, cerca de los 36, tiene a los Suns (después de diez años sin playoffs) a tiro del mejor récord de la Regular Season. Y con pinta de piraña a la que nadie querrá ver en playoffs. Como a estos Jazz. O a los Clippers, los Lakers, los Nuggets… otra vez un Oeste salvaje. Muy salvaje.