NBA | LAKERS 116 - 105 HORNETS

El Rey saca brillo a su corona

Los Hornets, uno de los equipos más divertidos de la temporada, no pudieron con LeBron, que se fue a 37 puntos y dominó el partido a su antojo.

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LeBron James, durante el partido de la NBA que ha enfrentado a Los Angeles Lakers y a Charlotte Hornets.
Harry How AFP

El partido del Staples era el plato fuerte de la jornada. Allí se habían dado cita los Lakers, aspirantes al título, y los Hornets, el equipo con más hype de la temporada, el más divertido, heterogéneo e impresionante. Uno que entrena un emergente James Borrego, que tiene veteranos como Gordon Hayward, jóvenes como Devonte' Graham o Terry Rozier, jugadores interesantes como P.J Washington y Cody Zeller y LaMelo Ball, un hombre que continua con su particular saga familiar y que ha empezado su aventura en la mejor Liga del mundo con el pie derecho y opositando legítimamente al Rookie del Año. Era un buen examen para el equipo de Michael Jordan que, por cierto, parece que ha dado con la tecla a pesar de llevarse críticas iniciales por ciertos movimientos, incluido el contratazo a Hayward. Lo era porque se enfrentaban a un rival de altura con el que se podía ver, no de forma nítida pero sí ligeramente, en qué posición estaban y si realmente podían avanzar más allá de la diversión inherente a sus encuentros.

Es difícil considerar el examen suspenso, pero la realidad es la que ya se sabía antes del duelo: que aunque los Hornets molen mucho, son un proyecto de futuro que no puede con los grandes ahora mismo. Y que el objetivo de los playoffs es suficiente para poner la primera piedra en el camino a tiempos mejores. Cualquier aspiración ,mayor que tuvieran se encargó de atajarla ese ser celestial que es LeBron James, en otra actuación para el recuerdo. El Rey se fue, como quien no quiere la cosa, a 37 puntos, 8 rebotes y 6 asistencias, sólo perdió tres balones, lanzó con un espectacular 14 de 22 dn tiros de campo y con un buen 4 de 9 en triples. Defendió, corrió, alentó a sus compañeros y consiguió todos esos números en 36 minutos, sin jugar más de lo necesario (como sí pasó en algún duelo antes del All Star), pero tampoco descansando innecesariamente. Es decir, siendo LeBron. Sin Davis, el liderato es neta y completamente suyo, y parece que va a ser el primero al mando hasta que él quiera o se retire. Para lo que, con 36 años, no hay fecha.

Los Lakers dominaron el duelo ante los Hornets, que nunca se fueron del mismo pero fueron inferiores a sus rivales. La ventaja angelina era de 15 al descanso (60-45), pero un parcial tremendo de Charlotte ponía el empate a 64 nada más salir del túnel de vestuarios. Los Lakers solo perdieron el tercer periodo, se fueron con ventaja a los últimos 12 minutos (83-79) y sentenciaron con 8 tantos de James en el último periodo, aunque al final y con sus rivales siempre acechando. Damian Jones salió sorprendentemente en el puesto de pívot titular, Dennis Schröder anotó 22 puntos y fue, de nuevo y en ausencia de Davis, el segundo de a bordo, Talen Horton-Tucker se fue a 12 tantos y Kyle Kuzma, en el mejor y más completo momento de su corta carrera, anotó los mismos. Y Montrzl Harrell, ese suplente que anota por un tubo, esta vez se quedó en 7 tantos, pero añadió 11 rebotes y aportó de nuevo energía desde el banquillo.

Para los Hornets, LaMelo dio la talla ante El Rey. Perdió 6 balones, pero se fue a 26 puntos, 5 rebotes y 7 asistencias con 10 de 18 en tiros de campo. Hayward hizo un poco de todo, pero no pudo con casi nada (7+9+10), Washington anotó 18 tantos, Rozier 20, Graham 12... Lo dicho, todos aportan, pero no tienen todavía la consistencia suficiente como para ganar a un equipo de esta categoría. Sí en temporada regular, en la que puede pasar de todo, pero nunca en una ronda de playoffs en la que, de todas formas y en Conferencias distintas, no se van a encontrar. Al final, la conclusión es la de todas las noches: LeBron parece inmortal y los Lakers llegarán lejos si Davis vuelve (cuando lo haga), sano y en buen estado físico. Pero pelearán con cualquiera si El Rey y su corona mantienen este nivel de brillantez y de liderazgo. Y a veces se nos olvida, viendo semejantes exhibiciones, que la estrella angelina es uno de los mejores jugadores de la competición actual (o el mejor, según a quién le preguntes) con una edad con la que la inmensa mayoría están ya retirados. Ahí queda eso.