LOS ANGELES LAKERS

Anthony Davis tiene que parar

La lesión del ala-pívot no es de máxima gravedad pero exige precaución. No jugará hasta después del All Star, como mínimo. En tres semanas volverá a ser examinado.

Los aficionados de los Lakers pueden, dentro de lo que cabe, respirar tranquilos… más o menos. Las noticias no son muy malas, aunque tampoco son felices. Anthony Davis, parecía cantado, tiene que parar. Y lo hará hasta, como mínimo, después del parón que la NBA tiene fijado entre las dos partes en las que ha articulado su calendario de pandemia. Un break del 5 al 10 de marzo en el que se va a celebrar un All Star Game (domingo 7, en Atlanta) en el que tampoco estará el ala-pívot de los Lakers.

Davis sufre una lesión muscular en la parte baja del gemelo de la pierna derecha, que se une a la inflamación que padece en la zona del tendón de Aquiles, una con la que obviamente hay que tener máxima precaución. La semana pasada, se perdió dos partidos (el doble duelo contra OKC Thunder) por molestias en esa zona. Volvió (a gran nivel) contra los Grizzlies, pero en el partido del domingo contra los Nuggets se tuvo que retirar tras un choque de su pierna con la de Nikola Jokic antes del descanso. Hoy se le ha realizado una resonancia magnética, en Denver, y el resultado es que no hay lesión grave pero si un problema que hay que cuidar al máximo.

Así que Davis seguirá con el equipo (sin jugar) para el partido en Minnesota, contra los Wolves, y se marchará a Los Angeles a descansar. Será reevaluado en dos o tres semanas, pero tanto los Lakers como Rich Paul, su agente (y el de LeBron James) han dejado claro que se optará por la prudencia y los plazos más conservadores. El objetivo es que Davis, uno de los jugadores más determinantes de la NBA, esté en perfectas condiciones para los playoffs, cuando los Lakers tengan que defender su corona de campeones.

El tendón de Aquiles es muy delicado. El desgaste facilita una fractura que también es más posible con la inflamación que sufre Davis, que impide que la sangre circule con normalidad. Si se produce ese desgarro completo, la baja suele de un año, como mínimo, y supone una de las lesiones más graves para un jugador profesional. Davis tiene 27 años y firmó antes de esta temporada una extensión con los Lakers por cinco años y 190 millones de dólares. Así que pensando en estos playoffs 2021 pero también en el largo plazo, su regreso puede ir incluso más allá de esa segunda semana de marzo en la que volverá la regular season tras el parón del All Star.

Hasta el parón de marzo, los Lakers tienen nueve partidos. Y citas de primera categoría contra Nets, Suns, Jazz o los Heat en la reedición de las últimas Finales. Si no juega ninguno de los nueve, y parece cantado que así va a ser, sumará 13 partidos de baja de 37 totales hasta el parón. La pasada campaña, la primera en los Lakers, solo se perdió 9 de los 71 que jugó el equipo antes de los triunfales playoffs de la burbuja.