NBA | DRAFT 2020

Wiseman: una gacela de 2,16 para reivindicar el puesto de pívot

Jason Wiseman es el hombre alto del draft. Un pívot de físico atlético capaz de correr la cancha como un base. Su sanción en la universidad le ha dejado en blanco en 2020.

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Wiseman: una gacela de 2,16 para reivindicar el puesto de pívot
ELSA AFP

NOMBRE: James Wiseman

POSICIÓN: Pívot

EDAD, ALTURA Y PESO: 19 años, 2,16 y 114 kilos

UNIVERSIDAD: Memphis Tigers, aunque sólo jugó tres partidos al ser suspendido por la NCAA.

PUESTO EN EL DRAFT: 2

EQUIPO: Golden State Warriors

James Wiseman es ese tipo de jugador que hace años habría sido el número 1 indiscutible de este draft. Un pívot grande, rápido, intimidador, capaz de jugar en transición. El mejor proyecto para dominar la zona durante años. El baloncesto, sin embargo, ha virado su juego hacia otras zonas de la cancha y, aunque el título de los Lakers con Anthony Davis como pieza central reivindica otra vez el valor de los pívots, las franquicias tienden a fijarse más en jugadores exteriores para el draft. Desde el propio Davis, que fue elegido en la primera posición en 2012, sólo Karl-Anthony Towns y Deandre Ayton lo han logrado con una estatura superior a los siete pies.

Aún con todos estos precedentes, Wiseman era el favorito de su camada en el baloncesto de instituto. Durante sus años en la high school los expertos lo tenían claro: era él quien iba para número 1 del draft de 2020. Pero algo pasó por el camino que cambió la idea de varios equipos. Desarrolló su etapa de instituto en The Ensworth School, en su ciudad natal de Tennessee y allí fue entrenado por el exjugador de la NBA Penny Hardaway. Cuando éste se hizo con los mandos los Memphis Tigers, la universidad reclutó a Wiseman para su equipo de baloncesto. Maestro y discípulo se volvían a encontrar. Pero la NCAA entendió que Hardaway había usado la influencia que tenía sobre el joven pívot para convenrcele de elegir a los Tigers en su periplo universitario, además de prestarle 11.500 dólares para hacer la mudanza junto a su familia, y le sancionaron cuando sólo había disputado tres encuentros. Aunque la sanción era de 12 partidos y podría haber vuelto en enero de este año, el jugador decidió abandonar los Tiger, firmar con un agente y empezar a preparar el draft.

Conclusión: nadie ha visto compeir a Wiseman en lo que va de año. Casi todas las dudas que hay sobre él (que no son muchas) vienen de ahí. ¿Seguirá siendo el pívot dominante en ambos lados de la cancha que era antes de la sanción? Su potencial atlético está ahí, su capacidad para ser decisivo en ambos lados de la cancha también. Se puede decir que estamos ante una versión un poco menos agresiva de Raseed Wallace, lo que son palabras mayores. Sus más de 2,30 metros de envergadura y su activación continua le convierten en un gran reboteador y un temible taponador. Aunque quizás lo que más llame la atención a su facilidad para correr la cancha como una gacela con sus 2,16 de altura.

En lo que sí tiene que mejorar en la selección de tiro. En el instituto solía abusar de lanzamientos en posiciones en las que aún no es efectivo, aunque su paso del baloncesto amateur al profesional seguramente le ayude a centrarse más en sus puntos fuertes mientras desarrolla los débiles, uno de los cuales es el tiro de tres. Este aspecto será clave en su futuro como estrella o no de la liga, ahora que casi todos los pívots influyentes lo hacen en mayor o menor medida. En cualquier caso, estamos ante uno de los rookies de los que más se hablará este año por la propia naturaleza de su físico y su juego y que, si el rendimiento es acorde a lo esperado, será uno de los grandes favoritos al premio al debutante del año.