NBA | THUNDER 117 - ROCKETS 114 (2-2)

Chris Paul despierta a tiempo y los Thunder igualan la serie

Los Rockets llegaron a ir 15 puntos arriba mediado el tercer cuarto. El ex de los de Houston fue decisivo en la remontada gracias a una segunda parte excelsa con 22 puntos.

Hace escasamente 4 días, los Rockets sellaban el 2-0 en la eliminatoria y hacían presagiar que el favoritismo de los de D'Antoni se cumpliría también en la pista. Lejos de cumplir los pronósticos y tras 2 primeros partidos muy irregulares, los Thunder consiguieron rehacerse en el tercero, ganar tiempo y aumentar sus esperanzas de superar el cruce. El 2-1 en el marcador presentaba el cuarto envite como prácticamente decisivo. Un triunfo de los Rockets habría puesto a los de Houston a un triunfo de la semifinales del Oeste, el cual podrían haber conseguido en los tres siguientes enfrentamientos.

La trascedencia vital del encuentro para ambos equipos se hizo de notar en los primeros 12 minutos. Intensidad defensiva, intercambio de golpes y parciales amplios para ambos equipos marcaron el arranque del duelo. Los Thunder cogieron el pulso al partido desde el inicio y arrancaron con un 11-3 de salida en los primeros 2 minutos.

Sin embargo, House, Gordon y Harden se erigieron como los autores anotadores para igualar el partido a 14 apenas 3 minutos después. A raíz de ello, los parciales pasaron a ser cortos para ambos y ninguno de los 2 conseguía marcharse en el marcador. Pese a ello, los 15 puntos de Harden pesaron mucho para que los Rockets se fueran 2 arriba al final del primer cuarto.

La igualdad volvió a ser el signo que reinó durante los segundos 12 minutos. Tanto Thunder como Rockets consiguieron manejar buenos porcentajes de anotación, sin embargo el nivel de acierto del primer cuarto fue imposible mantenerlo. Los Rockets pasaron del 54,5% a 47,7%, mientras que los Thunder bajaron un 13% su nivel de acierto. En los de Houston, Harden bajó extremadamente su nivel, únicamente anotó 4 puntos en el segundo parcial, y encontraron en Eric Gordon su gran baza ofensiva. En los de Oklahoma seguía sin aparecer Paul, se marchó a los vestuarios con 4 puntos, y Denis Schroder se destapó de cara al aro con 15 puntos.

El tercer cuarto fue el que marcó el devenir del partido. Los primeros 7 minutos de los Rockets fueron soberbios desde el perímetro. 8 de 8 en poco más de medio cuarto ponían a los de D'Antoni con 15 puntos de renta en el marcador. Los Thunder parecían haberse caído en defensa, su defensa zonal ya no era la misma, y en ataque, en el que sólo apareció Chris Paul anotando 9 de los 13 puntos convertidos.

Como si de una película de ciencia ficción se tratase, los Thunder resurgieron de sus cenizas y cambiaron el signo del partido en los 5 minutos finales, hasta el punto de acabar el cuarto a un punto de los Rockets. El acierto y la dirección de Paul o las apariciones fugaces de Gilgeous-Alexander y un Schroder menos protagonista que en la primera parte presentaron un último cuarto impredecible. Con Steven Adams mermado, los Thunder pagaron a los Rockets con su misma moneda. Un equipo de jugadores no especialmente altos pero con gran habilidad en la penetración y con un buen nivel exterior.

Pese a que los Rockets dominaron el marcador en el inicio del cuarto, los Thunder encontraron en la pareja compuesta por Schroder y Paul, el dúo perfecto para dominar los tiempos en los momentos decisivos y terminar haciéndose con una victoria que llegó a parecer imposible. El primero acabó con 30 puntos y el segundo, además de hacer 22 puntos en el segundo tiempo y firmar 26, fue clave en los 2 últimos minutos del partido con 8 puntos. El quinto asalto espera en la madrugada del miércoles al jueves (00:30), en un partido en el que los Rockets deberán a encontrar el nivel exterior del tercer cuarto para seguir soñando en sus posibilidades de pasar a semifinales del Oeste sin Westbrook.