ACB | FASE FINAL 2020 | BARCELONA-BASKONIA

Vuelve el 'carácter Baskonia'

Ivanovic resucitó a un equipo sin alma, perdido en la Liga y en Europa, y que ni siquiera jugó la Copa. La paliza por 22 puntos del Madrid fue el punto de inflexión.

Vuelve el 'carácter Baskonia'

"¿Queréis perder el partido tal y como estáis jugando?". La frase, con los ojos inyectados en sangre, es de Ivanovic, en un tiempo muerto lleno de tensión ante el Unicaja en La Fonteta. Luego le dedicó una bronca de época a Shengelia, el líder del equipo y que podría irse al CSKA. Así es Dusko, el técnico que más se ha identificado y mejor ha interpretado ese famoso carácter Baskonia que tanto promueve el presidente azulgrana, Querejeta. Este recurrió por tercera vez al montenegrino para recuperar las esencias de la entidad.

Todo cambió el 20 de diciembre, en la antesala de la Navidad. El equipo tocó fondo con Perasovic y ya no había marcha atrás. Las sensaciones eran pésimas. En la ACB marchaban sextos, con 7-6, empatados con el undécimo. La cosas también iban torcidas en la Euroliga: en la 15ª jornada los vitorianos ocupaban la 13ª plaza, con un balance de 6-9. En términos generales un 13-15 que no le daba ni un 50% de victorias. Más allá de los números, la condena del técnico fue la progresiva pérdida de identidad de un equipo desnortado y sin la personalidad que le hizo ser respetado. Un club como el Baskonia no podía permitirse bajar los brazos y encajar palizas ante Maccabi (por 30 puntos), Panathinaikos (32), Efes (25), Valencia (28) y Madrid (22). Esta última fue la gota que colmó el vaso: 55-77, en Euroliga. Pura impotencia. Peras salió y su segundo, Berrocal, cogió las riendas a la espera del deseado.

Josean Querejeta siempre ha puesto el rasero en el banquillo según lo que representa Ivanovic. Este había tenido poca fortuna desde su última salida del Buesa, como seleccionador de Bosnia y en el Panathinaikos, Buducnost, Khimki y Besiktas. Una cláusula en este club turco le permitió llegar a Vitoria mediada la temporada. No le dio tiempo a meterse en la Copa, pero fue reconectando al equipo a la vida. No tuvo que aplicar muchos cambios, solo en el engranaje anímico. Cortaron a Stauskas, eso sí, uno de esos productos NBA que han fracasado en Vitoria, como Odom, Drobnjak, Orlando Johnson, Vujacic, Bargnani, Seraphin y Reggie Williams. La plantilla azulgrana había estado bajo sospecha desde su confección pero, además, las lesiones de Vildoza, Granger y Garino, la desestabilizaron aún más. Y en plena pandemia, Christon dio la espantada. Lejos de llorar, Dusko se dedicó a sacar punta a Zoran Dragic, fichado en enero, recuperar a Vildoza y Granger e imprimir de nuevo el carácter Baskonia. Y lo ha logrado.