THE LAST DANCE

¿Tuvo gripe Michael Jordan en el 'Flu Game'? Él mismo lo niega

Tim Grover, el preparador físico que ayudó a triunfar a Jordan, niega esta historia que se había contado sobre las Finales 1997. El exNBA lo corrobora.

Michael Jordan
Dick Raphael GETTY IMAGES

Hay muchos partidos para escoger en la carrera de Michael Jordan, pero sin duda hay muy pocos que queden en la retina de los aficionados que le disfrutaron en su época de apogeo como el quinteto encuentro de las Finales NBA de 1997 que jugaron Chicago Bulls y Utah Jazz. Se le conoce por un sobrenombre incluso, 'The Flu Game', porque se vio a Jordan en un estado físico desastroso, al borde del desmayo, y pese a ello terminó metiendo 38 puntos en el Delta Center para conseguir una victoria que encarrilaría aquella serie (acabada en 4-2 un partido después). 

Es uno de los partidos de Jordan del que más se ha hablado por saber qué le provocó estar en ese estado, aunque a la hora de la verdad la conclusión fuera la de que casi siempre: con el '23' como ganador. Desde aquel momento se justificó aquella situación con una gripe, aunque siendo verano no sonaba tan verosímil, y por ello se le catalogó como 'The Flu Game' (en español, 'El Partido De La Gripe'). También se habló de una resaca por la afición que tenía el escolta-alero criado en Carolina del Norte al whisky, pero tampoco ha sobrevivido a la historia aquella teoría. 

Tim Grover, el preparador físico que trabajó con Jordan en los 90, ha revelado lo que vivió aquel día y por qué cree que Michael Jordan se presentó así a un partido tan importante. En el podcast Pardon My Take reveló que Jordan pidió unas pizzas a domicilio de un sitio cercano a Park City la noche antes del encuentro y añadió

"Nadie más comió pizza aquel día, nadie. Y no había señales de gripe ni de enfermedad ni de nada antes de aquello. Sobre las 3 de la mañana me llamaron y me dijeron: 'Ey, tío, ven a la habitación de MJ'. Y estaba hecho un ovillo, en posición fetal. No sé lo rápido que puede venirte una gripe, pero sí sé lo que de te puede hacer la comida en mal estado" 

"Yo estoy seguro al cien por cien de que fue una intoxicación alimentaria. Pero claro, queda mejor llamarlo 'Flu Game' que 'Food Poisoning Game'. Ésa es mi historia, es lo que yo observé; estaba en la habitación cuando todo eso ocurrió, que le llamé atención y me mandó a la mierda. Si alguien sabe más, me gustaría saber quién porque no estaba allí" 

Tim Grover fue uno de los hombres más cercanos a Michael Jordan durante su mejor época. Se ofreció a los Bulls cuando éstos no podían con los Pistons de los 'Bad Boys' y perfeccionó con con Jordan el aspecto físico -llegando a moldear un cuerpo muy distinto entre una era y otra- para ganarles y empezar a ser imparable. Tras el éxito de su método se quedó con él hasta que se retiró y posteriormente ayudó a progresar a otros grandes jugadores como Kobe Bryant o Dwyane Wade. 

Michael Jordan dice que sí

Días después de esta confesión llegó la del protagonista, Jordan. En The Last Dance, su documental, ha admitido esta otra versión de la historia contada hasta ahora. 

"Eran las diez o las diez y media de la noche y me entró hambre. Sólo yo comí aquella pizza. Luego me desperté a las 2:30 de la madrugada y vomité por todos los lados. Así que no, aquello no fue una gripe", ha relatado. 

Y no deja de ser curioso que Jordan se intoxicara por unas pizzas siendo su equipo de Chicago, una ciudad famosa por tener una variedad del alimento con su nombre...

Publicado en AS el 17/2/2016

Por Manuel de la Torre:

Salt Lake City y el Delta Center jamás podrán olvidar el dolor, la impotencia y el daño que Jordan les causó. Dos años consecutivos se enfrentaron los Jazz de Malone, Stockton y el legendario Jerry Sloan contra los Bulls en las Finales dándose el mismo resultado: anillo para los de Chicago. En el quinto partido del primero de estos dos años (1997), los ánimos se desataron en Utah. Apenas pudo dormir a causa de la fiebre aunque no se borró y, pese a estar sensiblemente mermado y debilitado en sus condiciones físicas, decidió disputar el decisivo duelo ('The Flu Game': el partido de la gripe, en el imaginario popular) de aquella eliminatoria que por entonces marchaba con empate a 2. Por si fuera poco, Scottie Pippen también atravesaba una serie de molestias físicas. Circunstancia que aprovecharon los Jazz para dispararse en el primer cuarto al cosechar una renta de 16 puntos. Pero entonces, en una actuación absolutamente heroica, 'Air' acabó con dicha renta convirtiendo 17 tantos en el segundo acto. Aportaría otros 15 en el último para acabar sumando un total de 38, 7 rebotes, 5 asistencias y 3 robos de balón. Aunque por si fuera poco, volvió a demostrar que era el rey del clutch time anotando un triple frontal a 25 segundos de la conclusión para romper el 85-85. Puede que numéricamente hablando no fuera su actuación más destacada, pero la importancia de la cita hará que nunca olvidemos semejante muestra de superación y la imagen de un Michael Jordan exhausto abrazado a Pippen.