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Los Pelicans pagarán lo que haga falta por mantener a Ingram

El alero será agente libre restringido este verano, pero fuentes de la Liga aseguran que los Pelicans están dispuestos a pagar lo que sea porque no se vaya.

Los Pelicans pagarán lo que haga falta por mantener a Ingram
EZRA SHAW AFP

Brandon Ingram puede ser el mejor jugador en salir al mercado este verano. Hay algunos casos de jugadores libres que, sin embargo, parece que llegarán a acuerdos con sus actuales equipos sin plantearse siquiera escuchar otras ofertas: Anthony Davis, Andre Drummond, Gordon Hayward... Tampoco muchos más porque la agencia libre de este va a ser bastante excasa si la comparamos con la de 2019 o la que se preveé en 2021. Así que Ingram es una pieza por la que podrían pelearse más de un equipo a partir de ya veremos qué mes.

La cuestión es que el contrato del alero no es que termine del todo. Aún le quedará un año más en forma de qualifaying offer, es decir, que su actual equipo puede igualar cualquier oferta que llegue por el jugador y quedarse con él. Algo así como un derecho de tanteo. Y por los rumores que corren por la NBA, todos los que están interesados por el tema creen que los Pelicans la van a ejecutar. Parece que en Nueva Orleans estarían dispuestos a pagar los que hiciese falta por mantener en la plantilla a un jugador que ya es la estrella del equipo, a la espera de Zion Williamson siga ganando en galones.

Ingram jugó sus tres primeras temporadas en Los Angeles Lakers y se marchó a los Pelicans como parte del traspaso por Anthony Davis. Fue número 2 del draft de 2016 y en California acabó siendo visto con recelo por muchos, que esperaban algo más de él. La llegada de LeBron James no le favoreció en absoluto al tipo de juego que practicaba, pero seguía teniendo el suficiente cartel como para convencer a la franquicia de Nueva Orleans para que él y algunas piezas más fuesen suficiente botín a cambio de dejar marchar a Davis. Por lo visto esta temporada, no se equivocaban.

El alero ha explotado del todo jugando a un nivel sobresaliente que le ha llevado a disputar su primer All Star Game. Sus promedios de 24,3 puntos y 6,3 rebotes son la muestra estadística de su gran temporada, en la que a sus tremendas capacidades defensivas ha sumado una potencia en ataque letal con un rango de tiro antes inexistente. Especialmente se ha notado con la mejora de su tiro en suspensión. Y lo poco que ha podido coincidir con Zion en pista ha dejado un resultado prometedor. Ambos jugadores, llamados a comandar el futuro inmediato del equipo y los futuros éxitos si es que estos llegan, parecen entenderse bien en la pista.