MUJER Y DEPORTE

Treinta años de baloncesto femenino en el Ramiro

El equipo femenino del Movistar Estudiantes se creó en 1989. Más de 400 niñas forman la cantera del club.

Treinta años de baloncesto femenino en el Ramiro
ESTUDIANTES DIARIO AS

El Ramiro de Maeztu es sinónimo de baloncesto. En las canchas del instituto público de la calle Serrano nació en 1948 el Estudiantes, un club diferente e histórico, que hizo del amor por la cantera su santo y seña. Lo que no preveía Antonio Magariños, padre de toda esta demencia, es que 51 años después, en 1989, un grupo de alumnas fortalecería aún más a la institución. Con una convicción de hierro y rompiendo las reglas sociales de la época, forzaron a la directiva a dar entrada a la mujer en las pistas del colegio. Así surgió la cantera femenina. Tres años después se crearía el equipos sénior dentro de las estructuras del club. "El comienzo fue difícil, pero la gente va comprendiendo lo que es la igualdad. Nosotros, en el Estudiantes, no hablamos de ella, la hacemos", asegura Miguel Ángel Bufalá, actual presidente del Club Deportivo y uno de los grandes protagonistas de aquel motín.

Lenta, pero inexorable, la sección femenina del Estu ha crecido año a año, temporada tras temporada. Sin mirar atrás. Recogiendo todos los frutos que jugadoras, entrenadores y directiva han plantado durante estas últimas tres décadas. Y los resultados son brillantes. El club cuenta en su cantera con más 400 niñas desde categoría mini hasta juvenil, que miran con ilusión los logros de sus mayores: en las 19 jornadas que se llevan disputadas en Liga Femenina 2, son líderes del grupo A tras 17 victorias consecutivas para un balance de 18-1. El ascenso está al alcance de la mano. "Es la temporada soñada. Disfrutamos muchísimo juntas y creo que es una de las claves", comenta Irene San Román, una de las veteranas de la plantilla con siete temporadas en el Estu. La alero de 27 años reconoce que "han cambiado muchísimas cosas dentro del club" con respecto a ellas: "Hace años se nos trataba como un equipo de cantera más. Estaba el ACB y luego el resto. Pero mucha gente ha luchado para ganar el respeto que tenemos ahora".

"Se han notado muchos cambios, muchos avances", dice Mariana González. La eterna capitana suma 15 cursos como colegial entre la cantera y el primer conjunto, y es todo un referente en la historia ramireña a la altura de Pancho Jasen y Nacho Azofra. "Es un orgullo que se apueste por el baloncesto femenino. No ha sido nada fácil y que hagamos 30 años, mucho menos", continúa Paula Palomares, la veterana de la plantilla con 35 años y 12 campañas, en diferentes etapas, defendiendo la camiseta estudiantil.

El esfuerzo y los triunfos del equipo han venido reforzados en el último lustro por un empuje brutal desde todos los niveles del club. Desde la creación de la marca propia, identificable y diferenciadora de Women in Black (el nombre con el que se conoce a las séniors) hasta la aparición de las jugadores en las ruedas de prensa junto a sus homólogas masculinos y la disputa de partidos en el WiZink: ya son tres, con récord absoluto de asistencia a un partido femenino en España incluido (13.472 espectadores ante el Magec Tías).

MARIANA GONZÁLEZ: "Se notan cambios por toda la gente que cree en nosotras"

Mariana González (Madrid, 11 de noviembre de 1988) es historia viva del Movistar Estudiantes. La capitana lleva 15 temporadas de manera ininterrumpida en el conjunto colegial entre la cantera el primer equipo. Es la máxima anotadora (2.439) y reboteadora (1.482) en la historia del Estu femenino, con el que ha jugado 292 partidos, también tope en el club del Ramiro. Y todo ello compaginándolo con su trabajo de fisioterapeuta en el Centro Médico Magariños.

- Usted ha vivido la mitad de la existencia del Estudiantes femenino, ¿ha notado cambios dentro del club?

- Muchos cambios y avances. Si que es verdad que la cosa sigue mal, que hay demasiadas desigualdades todavía, pero se notan pequeños cambios por toda la gente que se implica y cree en nosotras. Que cree en el baloncesto y en el deporte femenino. Se ve la luz, y si mis hijas o las de mis amigas quieren jugar en el futuro al baloncesto, tendrán mejores opciones. Una mayor igualdad en ese aspecto. Se ven transformaciones esperanzadores.

- ¿Observa una actitud diferente por parte de los aficionados con respecto a ustedes?

- Sí, también. Ahora noto muchísimo más apoyo. Viene más gente a vernos a los partidos del Magariños. Nos transimiten más su aliento. Se divierten con nosotras, quieren más y nos lo hacen saber. La gente te escribe por ­Twitter. Las redes sociales nos han ayudado mucho porque todo se difunde antes, llega a la gente y esta se implica más con el equipo.

- La temporada pinta a ascenso en este 30 aniverario.

- Estamos felices y contentas. Esperamos cada fin de semana con ganas de ganar y seguir hacia adelante.

- Usted meditó entre seguir o retirarse este verano, ¿no se arrepiente de haber continuidad?

- Nunca. Creo que nunca lo haré. Algún día tendrá que llegar el adiós, pero por ahora estoy feliz. Me hubiera muerto de la envidia si no llego a estar esta temporada".