EUROLIGA | 18ª JORNADA

Que no pare la racha

El Madrid gana al Zalgiris y suma 13 triunfos seguidos en la Euroliga. Iguala su mejor marca continental, que es también la mejor con el actual formato. Rudy, 17 puntos en un cuarto.

No fue una actuación redonda, pero un día más mereció la pena acercarse al WiZink Center. El Madrid entretiene y gana; gana mucho. No pierde en casa desde el 4 de abril, cuando el Zalgiris le derrotó en un duelo que cerraba la fase regular y en el que los blancos ya no se jugaban nada. Desde entonces y con el Zalgiris de vuelta en el parqué de Goya, como si se cerrase un círculo, 31 triunfos consecutivos ante su afición enlazando dos temporadas y tres competiciones diferentes (añadan Liga y Supercopa al torneo europeo).

Una victoria que empezó a encauzar en un segundo cuarto en el que Rudy seguía en estado de gracia. Embocó entonces sus cinco triples de la noche para 17 puntos en esos diez minutos (17 de 24 en los tres últimos encuentros, es decir, en lo que va de 2020 lleva un 70,8% de acierto). Aparte de los triples, el alero puso el +13 con un mate: 40-27. Solo el pequeño Lekavicius, Rayo McQueen, daba la réplica individual con un amplio abanico de recursos. Solventaba con talento en la ejecución bombitas y lanzamientos de dos tras sacar ventaja previa de su velocidad (16 de sus 21 tantos en ese segundo cuarto mágico).

El Zalgiris, pese a la diferencia, aguantaba el tipo y forzaba pérdidas con su presión. No había dejado de hacerlo desde el salto inicial, cuando el Real volvió a arrancar con tres pívots (Thompkins, Mickey y Tavares), igual que ante el Betis y el Villeurbanne. Esta vez no resultó tan bien la apuesta (y Laso no repitió en el tercer periodo, como sí hizo en las dos ocasiones precedentes), aunque el equipo se recompuso sin hacer cambios.

Los de Jasikevicius sobremarcaban las acciones al poste y con el balón trataban de mover a los interiores blancos, que se colocaban en una zona 2-3 después de canasta. Mickey y Thompkins iban ajustando atrás (con Tavares en el centro) y en ataque encontraban su sitio. Como lo hallaron luego en el tramo decisivo, en el que ejercieron ya de interiores más puros (la amenaza exterior era la misma) para soltar al rival de una cuerda en la que seguía agarrado.

El talento de Trey Thompkins

Thompkins terminó con 20 puntos tras solo 11 tiros en otra demostración de clase y de adaptabilidad. ¿Dentro o fuera? Es letal. Antes, a la vuelta de vestuarios, Campazzo (8 asistencias) y Tavares (5 de 6 de dos) habían liderado otro amago de escapada que abortaron entre Walkup, Rivers y el exceso de pérdidas locales (15 al final). A cinco minutos de la bocina, había historia por escribir: 75-69. Trey y un muy buen nivel defensivo acabaron con ella: 85-70. Lekavicius apenas asomó en la segunda parte, controlado en el uno contra uno y con las ayudas más pendientes.

Que no pare la racha. Son 13 triunfos seguidos en la Euroliga, con lo que iguala su mejor marca de siempre en la competición. El Madrid no pierde desde el 30 de octubre en Múnich, algo muy serio ya. El récord con el actual formato de todos contra todos. Y el martes espera el CSKA en Moscú, el ogro. Desafío total.