NBA | PHOENIX SUNS 120 NEW YORK KNICKS 112

Ricky saca la varita: 10 asistencias del 2º mejor pasador de la NBA

El base rozó el doble-doble en la victoria de Phoenix Suns frente a New York Knicks. Solo LeBron James y él dan 9 o más pases de canasta este curso.

Ricky Rubio, durante un partido esta temporada con Phoenix Suns.
Christian Petersen AFP

La temporada no está siendo fácil para Phoenix Suns. Con un proyecto a medio hacer y nueve cursos seguidos fuera de los playoffs por el título, la franquicia de Arizona trata de encontrar su rumbo en la Liga norteamericana… y no está siendo sencillo: sumaba 13 victorias en 34 partidos antes de esta madrugada con 9 derrotas en los últimos once choques, ocho de ellas consecutivas. Pero ante tanta niebla, siempre hay pequeños instantes para recuperar la sonrisa. Y el duelo contra New York Knicks parecía el momento propicio para dibujarla en la cara y lo supo aprovechar.

Los Suns vencieron (120-112) con una segundo tiempo monstruoso. Anotaron 69 puntos (32 en el tercer cuarto y 37 en el último) con Devin Booker brutal. El escolta superó con 38 puntos los 30 por 12ª ocasión esta campaña con un 51% en el lanzamiento (14 de 27). No erró ninguno de sus ocho intentos desde la línea de tiros libres y repartió 7 asistencias. Sin embargo, no fue el único en poner su granito de arena para este triunfo. Kelly Oubre continuó en su estado zen de cara al aro rival (promedia más de 18 tantos por encuentro) con 29, empatando su segunda mejor anotación de la temporada. Es el tercer partido consecutivo que el alero anota 25 o más puntos (récord de su carrera). El sancionado Deandre Ayton, por su parte, elaboró su cuarto doble-doble del curso (15 y 13 rebotes), mientras que Aaron Baynes fue fundamental en el último cuarto para que Phoenix durmiera con una nueva victoria. El australiano anotó 20 puntos a los que añadió 12 capturas.

La actuación de Devin Booker

Y luego estuvo Ricky Rubio. El internacional español, que jugó a pesar de la lesión en la cadera que sufrió contra Los Angeles Lakers, está bordando su mejor temporada desde que aterrizó en la NBA en 2011 con 20 años y una Euroliga, una Liga y tres Copas en el zurrón (no está de más recordar de vez en cuando su palmarés): promedia 13,8 puntos y 9,3 asistencias por encuentro. Ambos son sus máximos de siempre. Ante los Knicks, se disparó hasta los 9 y las 10. Su media de pases a canasta es casi irrepetible por el resto de la Liga: solo LeBron James (10,9) y él superan las 9 por partido. Luka Doncic está en 8,9 y Ben Simmons, en 8,6. De los cuatro, solo él se cuela en el Top-10 del ratio asistencias/pérdidas con 3,75 pases de canasta por cada balón que extravía. Es, además, quinto en el porcentaje de asistencias: un 38.9% de los pases que reparte su equipo cuando él está sobre la cancha tienen su nombre. Nada mal.

La actuación de Ricky Rubio

Por todo ello, cuando el MVP del Mundial saca su varita mágica de la manga, Phoenix sonríe. El niñero del equipo controla el tempo. Controla el ritmo, las pausas. Controla cada rincón de la cancha y un conjunto con múltiples cañoneros sale extremadamente beneficiado… aunque los Knicks no lo pusieron fácil de salida. Con Morris muy suelto (25 puntos), el conjunto neoyorquino siguió la senda que construyó en el triunfo frente a Portland Trail Blazers y llegó al descanso diez puntos arriba (51-61). Las fuerzas se nivelaron a mediados del tercer cuarto y se mantuvieron de esa manera hasta casi el final del último periodo. En ese punto, los Suns desbordaron la defensa de los Knicks con un parcial 23-14 iniciado por Baynes (8 tantos en ese lapso) y reforzado por Booker y Oubre.