MUNDIAL 2019 | ESPAÑA 73 - IRÁN 65

Irán pone sobre aviso a España

La Selección no resolvió hasta el último minuto su tercera victoria en la primera fase, pero se va intacta de Guangzhou. En Wuhan esperan Italia (viernes) y Serbia (domingo).

España cumplió el trabajo que vino a hacer a Guangzhou. Se marcha de la primera fase del Mundial, "última de preparación" como bautizó Garbajosa, con tres victorias en la mochila que son un buen botín. Irán, sin embargo, vendió cara su piel pese a que no tenía opciones de estar en la fase de Wuhan y apretó bien a la Selección, que necesitó otro esfuerzo extra de Marc Gasol en un día más oscuro de Ricky. España no ha estado redonda en la primera fase, pero esto es un Mundial y ya se han visto cosas raras, como las eliminaciones de China o Alemania. Desde lejos, la Selección aparenta que no le sobra nada, pero en ocasiones no resulta fácil jugar contra selecciones de juego heterogéneo, algo desconocidas y con muy poco que perder. Hasta ahí, el mérito de un equipo que ya no podrá esconder más lo que es en Wuhan y al que espera la hora de la verdad: Italia y Serbia.

Scariolo quería y necesitaba el partido para seguir encontrando automatismos en el equipo. Las vacas sagradas no descansaron y estuvieron en el quinteto. Otra vez España se quedó clavada en la salida: 0-10 y tiempo de Scariolo. Hay cosas que se han repetido durante esta primera fase en Guangzhou. Además de estos primeros cuartos dubitativos, el desencuentro con el triple en los partidos ante Puerto Rico e Irán. Al descanso, otra vez un flojo 3/14 (21%) que maquilló Rudy con dos triples que, además, sirvieron para neutralizar la ventaja de los iraníes y poner en ventaja por primera vez a la Selección. Irán estuvo revoltosa. Con Haddadi alejado del aro y generando juego, la anotación de los persas fue más coral que de costumbre. Irán, metido en una crisis que amenaza con llevarse por delante al seleccionador, Mehran Shabintab, por no cumplir con las expectativas, le puso orgullo. La salida de Colom aportó en España. También la movilidad de Juancho Hernangómez. Con esas pinceladitas y gracias a la ayuda del rebote ofensivo, que maquilló un poco los malos porcentajes del equipo, España logró irse al descanso en ventaja (33-31), consciente de que todas las victorias se arrastraban a la segunda fase de Wuhan y que la de Irán era tan importante como las dos anteriores.

No estaba fina España, pero al final consiguió encontrarse con una buena descarga de triples. Claver, con dos, y Rudy, con otro, abrieron la distancia a 50-43 en el minuto 27 de partido. La mala noticia, con el 42-43, fue la marcha al vestuario de Juancho, aparentemente lesionado en la rodilla después de chocar con Marc. En realidad, el tercer cuarto fue un tobogán. Del parcial 10-0 de España para el 52-43 se pasó al 52-53 con el mismo parcial, 0-10, esta vez favorable a los iraníes. Esta vez, la Selección no había conseguido resolver. Juancho volvió enchufado el vestuario, al que llegó a entrar el presidente de la FEB, Jorge Garbajosa, preocupado con ese mal gesto en una de sus rodillas. Con su triple (55-53) empezó un cuarto en el que la Selección estaba obligada a dar un pisotón para resolver. Pero costó. Irán entró en ventaja en los últimos cuatro minutos (62-63). A tres y medio, otro susto. Esta vez, el tobillo izquierdo de Rudy. Un triple de Llull, un robo de Juancho y una canasta de Claver, barriendo bien dentro de la zona, dieron oxígeno a España, que a 55 segundos del final ya ganaba 70-65. Irán, cansada, se rindió, y Marc cerró el partido con un triplazo aplaudido a un metro por su amigo Haddadi, que le abrazó extenuado. Esfuerzo extra de Marc, tres victorias y vamos para Wuhan.