FINALES NBA

En Oakland se paga 46.000 dólares por ver el tercer partido

Si en Toronto se había instalado la locura por las entradas, en California las cifras se escapan a cualquier lógica. El récord histórico está en 56.500 dólares por un pase.

En Oakland se paga 46.000 dólares por ver el tercer partido
Peter Casey USA TODAY Sports

Las Finales de la NBA se van de Canadá. Lo hacen con un 1-1 en el marcador y un país totalmente volcado con los suyos. Ahora es momento de viajar a California, donde se jugarán el tercer y el cuarto partido. La cancha de los Golden State Warriors tiene fama de ser una de las más caras de toda la Liga y no lo iba a ser menos en plena lucha por el anillo.

Las páginas de reventa oficial ya han informado que el precio medio de las entradas va a ser el más elevado de las cinco finales a las que han llegado los Warriors en los últimos cinco años. La razón más importante es la despedida del Oracle Arena, la que ha sido la casa de los Warriors durante 49 temporadas repartidas en tres periodos distintos. La actual, desde 1997. El próximo año el equipo cruzará la Bahía, dejará Oakland para siempre y se instalará en San Francisco. Y eso está haciendo que todo el mundo quiera estar presente en esta final.

Pero algunos precios a los que se están llegando son tan desorbitados que no parecen de verdad. Uno de los que se ha hecho públicos y que ha llamado más la atención son los 93.200 dólares que una persona ha pagado por dos asientos al lado de la pista en la propia web de la franquicia. La broma le ha salido a más de 46.000 dólares la entrada. También en la web oficial, pero en este caso para el cuarto encuentro, se ha llegado a pagar 181.740 dólares. Se trata de cuatro localidades en la segunda fila a más de 45.000 cada una. Y otro aficionado ha comprado dos entradas por 101.015 dólares (más de 50.000$ por cabeza), acercándose al récord absoluto de precio por asiento en la NBA en venta oficial, que lo siguen teniendo dos tickets del quinto partido de la final de 2017 entre los Warriors y los Cavaliers. En aquella ocasión cada uno de ellos valió 56.500 dólares.