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Los mejores séptimos partidos de la historia de los playoffs NBA

Los mejores séptimos partidos de la historia de los playoffs NBA

Hoy acaba la segunda ronda con dos séptimos partidos: Nuggets-Blazers y Raptors-Sixers. Estos son los mejores duelos decisivos de siempre.

Hoy, Nuggets y Blazers en el Oeste y Raptors y Sixers en el Este resuelven las semifinales de Conferencia con dos séptimos partidos, todo o nada, que han evitado los rivales que ya les esperan con el factor cancha a favor: Golden State Warriors (la final del Oeste arranca el martes) y Milwaukee Bucks (a partir del miércoles).

"Septimo partido": como dijo Pat Riley, las dos palabras más bonitas del deporte estadounidense, un generador de héroes y recuerdos imborrables que en 2016 decidió en cuestión de meses los títulos tanto de la NBA como de la MLB. Entonces, al calor de los triunfos de los Cavaliers y los Cubs, Sports Illustrated público un listado de los mejores séptimos partidos que, por su parte, ha dado la historia de la NBA. Estos son, por orden cronológico, los más importantes e inolvidables de acuerdo con esta revista; Los 18 mejores con uno extra, una actualización necesaria: el Rockets-Warriors de la final del Oeste de 2018 que permitió a los Warriors convertirse, tras su patinazo en 2016, en dinastía.

FINALES 1957: BOSTON CELTICS (4) 125- ST. LOUIS HAWKS (3) 123

Todos los ingredientes para ser una Final mítica, que se resolvió en un séptimo partido con dos prórrogas. Para empezar, era la primera vez que los Celtics llegaban a una Final y en ella lograron su primer anillo (llegarían otros 11 hasta 1969). Y era el año rookie de Bill Russell, que sumó 19 puntos y 32 rebotes (promedió en la serie 22,9). El también rookie Tom Heinsohn sumó 37 puntos y 23 rebotes. Entre los dos arreglaron el mal día de Bob Cousy y Bill Sharman y dieron el anillo a Boston.

FINALES 1962: BOSTON CELTICS (4) 110-LOS ANGELES LAKERS (3) 107

En plena era celtic (ocho anillos seguidos entre 1959 y 1966), los orgullosos verdes tuvieron que sobrevivir en la prórroga del séptimo partido a unos Lakers comandados por Elgin Baylor (61 puntos en el quinto partido) y Jerry West, que pudieron ganar en el tiempo reglamentario: falló Frank Selvy. Bill Russell sumó 30 puntos y capturó 40 rebotes, 189 en toda la Final. Los Lakers no ganarían una Final a los Celtics hasta 1985.

FINALES 1969: LOS ANGELES LAKERS (3) 106-BOSTON CELTICS (4) 108

Los Celtics ganaban por 17 puntos y estuvieron a punto de perder, pero Don Nelson aseguró el título con una canasta para el recuerdo, llena de suspense y con un toque de fortuna. Fue el último anillo de Bill Russell, que se retiró tras esta última batalla con Wilt Chamberlain. Jerry West se llevó el MVP a pesar de la derrota, algo que no ha vuelto a pasar en la NBA. Un pírrico premio para unos Lakers que estaban tan seguros del triunfo que el dueño Jack Kent Cooke había encargado que colgaran del techo del Forum, en previsión de la fiesta, miles de globos con el lema “World Champion Lakers”. A Jerry West no le gustó nada. Tampoco a Russell, que antes del salto inicial le dijo “esos putos globos no se moverán del techo”.

FINALES 1970: NEW YORK KNICKS (4) 113-LOS ANGELES LAKERS (3) 99

Hace algunos años, ESPN eligió este como el mejor séptimo partido en la historia de las Finales NBA. Recordado sobre todo por el inesperado y emocional regreso de Willis Reed, que a priori no iba a jugar por lesión. Su aparición triunfal antes del salto inicial y su energía (metió las dos primeras canastas del partido, toda su aportación con obvios problemas musculares) incendiaron la atmósfera en la Gran Manzana y llevaron a los Knicks en volandas hacia el anillo.

FINAL DEL ESTE 1981: BOSTON CELTICS (4) 91-PHILADELPHIA 76ERS (3) 90

Una serie considerada una de las mejores de la historia: agotadora, drenante, entre dos equipos que habían ganado 62 partidos (62-20) y se habían repartidos las victorias (3-3) en los cara a cara de la Regular Season. Se resolvió, como no podía ser de otra manera, in extremis y de forma agónica en el séptimo encuentro: un punto de diferencia para los Celtics, que habían remontado un 1-3 ganando los partidos quinto y sexto por dos puntos de diferencia. Larry Bird y Julius Erving anotaron 23 puntos por cabeza en ese partido decisivo.

FINALES 1984: BOSTON CELTICS (4) 111-LOS ANGELES LAKERS (3) 102

Por primera vez en unas Finales de la NBA, Larry Bird contra Magic Johnson. Con eso bastaría, pero además se tuvo que llegar al séptimo partido después de una Final increíble (la del calor extremo en el Garden que obligó a Kareem a inhalar oxígeno de una bombona) en la que los Celtics salvaron más de media vida en el Forum, 2-1 abajo y con prórroga en el cuarto partido. En el séptimo, los Lakers casi remontan una desventaja de 14 puntos pero Cedric Maxwell, que además anotó 24 puntos, le robó un balón decisivo a Magic Johnson, al que algunos llamaron después Tragic Johnson por sus fallos en momentos cruciales de la Final, la octava hasta entonces entre Celtics y Lakers… todas con triunfo verde. El MVP, eso sí, fue Larry Bird (27,4 puntos y 14 rebotes de media).

SEMIFINAL DEL ESTE 1988: BOSTON CELTICS (4) 118-ATLANTA HAWKS (3) 116

Antes de perder la final del Este con los bad boys de Detroit Pistons, con el cambio de era en la NBA ya asomando, los Celtics dejaron una batalla tremenda contra los Hawks de Dominique Wilkins. El explosivo alero anotó en aquel séptimo en el Garden 27 puntos. Pero Larry Bird metió 20 solo en el último cuarto, 34 en total, y los Celtics sobrevivieron… por una eliminatoria más.

FINALES 1988: LOS ANGELES LAKERS (4) 108-DETROIT PISTONS (3) 105

Entre la NBA de Bird y Magic y la de Michael Jordan se colaron aquellos Pistons bien llamados bad boys, un anticipo brutal del baloncesto que vendría en la siguiente década. En la Final de 1989, los de la MoTown destrozaron (4-0) a unos Lakers lastrados de forma drástica por las lesiones de Byron Scott y Magic Johnson. Un año antes, los angelinos sacaron orgullo para ganar su quinto y último anillo de los dorados 80 en el séptimo partido, después de un sexto también legendario: Isiah Thomas, con un tobillo claramente lesionado, anotó 25 puntos en el tercer cuarto. En el último partido, en L.A., los Lakers se escaparon de la mano de Byron Scott y el MVP James Worthy pero los Pistons (con Isiah muy renqueante) tiraron de furia para ponerse a dos puntos. Whorty firmó en ese séptimo 36 puntos, 16 rebotes y 10 asistencias.

SEMIFINAL DEL OESTE 1995: PHOENIX SUNS (3) 114- HOUSTON ROCKETS (4) 115

El triple de Mario Elie con el gesto del “beso de la muerte” para sellar a falta de siete segundos un increíble vuelco de una serie que los Suns dominaban 3-1 después de ganar los dos primeros partidos por un total de 46 puntos. Los Rockets repitieron título y se convirtieron en el primer campeón que no era ni top-5 en su Conferencia. Llegaron a playoffs en sexto lugar (47-35) y eliminaron sin factor cancha a Utah Jazz (60-22), Phoenix Suns (59-23), San Antonio Spurs (62-20) y Orlando Magic (57-25). Ya se sabe: nunca subestimes el corazón de un campeón.

FINAL DEL ESTE 1998: CHICAGO BULLS (4) 88-INDIANA PACERS (3) 83

Los Pacers pusieron muy duro el segundo threepeat de Michael Jordan, Scottie Pippen y Phil Jackson. El equipo de Indianapollis estuvo por delante en el último cuarto del último partido de una serie tremenda en la que nadie ganó a domicilio. Pero apareció Michael Jordan (28 puntos al final con 9 rebotes y 8 asistencias) y los Bulls prevalecieron.

FINAL DEL OESTE 2000: LOS ANGELES LAKERS (4) 89-PORTLAND TRAIL BLAZERS (3) 84

Un increíble final en el Oeste en ruta para el primer anillo de los Lakers post Showtime, el primero de Kobe y Shaquille O’Neal. Unos maravillosos Blazers (Damon Stoudamire, Steve Smith, Scottie Pippen, Rasheed Wallace, Arvydas Sabonis, Detlef Schrempf...) tuvieron la Victoria en su mano pero los Lakers remontaron 16 puntos (desde un 55-71) en una vuelco culminado con el icónico alley-oop de Kobe a Shaq. 31-13 en el último cuarto para los locales en una noche absoluta mágica en el Staples Center.

FINAL DEL OESTE 2002: SACRAMENTO KINGS (3) 106-LOS ANGELES LAKERS (4) 112

Para muchos, la mejor serie de playoffs de todos los tiempos y sin duda la gran oportunidad de ganar un anillo para los inolvidables Kings de Bibby, Webber, Stojakovic, Divac… Los Lakers se impusieron en el séptimo, a domicilio y en la prórroga con 65 puntos combinados por Kobe y Shaquille. Kobe jugó 52 minutos y los Kings temblaron: 16/30 en tiros libres. También hubo polémica: los Kings se quejaron estruendosamente del arbitraje del sexto partido en Los Angeles. Los últimos cuatro partidos se decidieron en los últimos segundos, dos con tiros ganadores (inolvidable el de Robert Horry) y en el séptimo hubo 16 empates y 19 cambios en el mando del marcador.

SEMIFINALES DEL ESTE 2008: BOSTON CELTICS (4) 97-CLEVELAND CAVALIERS (3) 92

Un duelo memorable en el que los Celtics sobrevivieron a un LeBron muy poco acompañado en ruta hacia el anillo del big three moderno. Casi en un recuerdo actualizado de aquel duelo entre Larry Bird y Dominique, Paul Pierce anotó 41 puntos para dejar en nada los 45 de LeBron. Un cara a cara memorable para cerrar una eliminatoria en la que no hubo triunfos a domicilio.

FINALES 2010: LOS ANGELES LAKERS (4) 83-BOSTON CELTICS (3) 79

Los Lakers superaron a los Celtics en un séptimo partido, algo imposible en los viejos tiempos, tras una Final tremenda y un último duelo de tensión irrespirable, lleno de tiros fallados y peleas casi callejeras en cada posesión. Agarrotados, los Lakers se sobrepusieron a un 14-23 en el primer cuarto gracias al trabajo de Metta World Peace, un héroe inesperado. Kobe Bryant y Pau Gasol aparecieron justo a tiempo para dejar una imagen icónica: rebote del español y pase a Odom que lanzó la bola al otro campo para agotar los últimos segundos. Kobe la cogió en carrera y recorrió triunfal el Staples. Una explosión de felicidad en el cierre de un duelo descomunal entre los dos equipos más legendarios de la NBA.

FINALES 2013: MIAMI HEAT (4) 95-SAN ANTONIO SPURS (3) 88

Una Final extraordinaria que Miami Heat tuvo literalmente perdida y ganó en su pista y en un séptimo partido en el que LeBron James lo controló todo: 37 puntos, 12 rebotes, 4 asistencias. Aunque es más fácil recordar el triple del recién retirado Ray Allen para forzar la prórroga en el sexto, un milagro cuando el título parecía segundos antes en el bolsillo de los Spurs, que se vengaron de los de Florida con una exhibición antológica en 2014.

PRIMERA RONDA DEL OESTE 2015: LOS ANGELES CLIPPERS (4) 111-SAN ANTONIO SPURS (3) 109

Para un equipo maldito como los Clippers, este fue seguramente el momento más intenso de su historia… con la lástima de que lo estropearon después, dejándose remontar de forma incomprensible por los Rockets en semifinales. Pero esa primera ronda contra el campeón Spurs fue memorable: los Clippers ganaron dos veces en Texas para empatar a dos y a tres (en un sexto en el que parecían destinados a ser eliminados). En el séptimo, un partidazo supremo, Chris Paul jugó lesionado y anotó la canasta ganadora de forma heroica por encima de Tim Duncan. Terminó con 27 puntos y 6 asistencias. Hubo 31 cambios de mando en el marcado en un choque memorable.

FINAL DEL OESTE 2016: GOLDEN STATE WARRIORS (4) 96-OKLAHOMA CITY THUNDER (3) 88

Una serie mítica y una de las mejores finales de Conferencia de siempre. Los Warriors salvaron la temporada del 73-9 (hasta las Finales, al menos…) ante unos Thunder en versión torbellino que eliminaron a los Spurs y les dominaban 1-3. Después, en el sexto partido en Oklahoma City, los de Westbrook y (todavía) Kevin Durant parecían tenerlo todo bajo control hasta que Klay Thompson empezó a enlazar triples (11/18, algunos imposibles). Los Thunder no se rindieron y en el séptimo encuentro, en Oakland, llegaron mandaron durante el primer tiempo con ventajas que llegaron hasta los 13 puntos. Pero en la segunda parte apareció Stephen Curry, que terminó con 36 puntos, 8 asistencias y 7 triples… para un total de 32, lo nunca visto en una eliminatoria. Memorable.

FINALES 2016: GOLDEN STATE WARRIORS (3) 89-CLEVELAND CAVALIERS (4) 93

El estruendo, el anillo de LeBron James en Cleveland, el 3-1 perdido por los Warriors, el tapón de LeBron a Iguodala en un séptimo partido que llegó al último minuto 89-89… y 699-699 en toda la Final. Un triple icónico de Kyrie Irving delante de Stephen Curry resolvió y los Cavs destrozaron la que iba a ser mejor temporada de la historia (los Warriors del 73-9…). Nunca se había remontado un 3-1 en una Final y desde 1978 nadie había ganado un séptimo por el anillo a domicilio. LeBron James lo pudo todo.

FINAL DEL OESTE 2018: HOUSTON ROCKETS (3) 92-GOLDEN STATE WARRIORS (4) 101

Los Warriors acaban de ganar en Houston, sin Kevin Durant, para meterse en su quinta final del Oeste seguida (algo que solo habían hecho los Lakers del Showtime), y hurgar en la herida de los Rockets, a los que han derrotado en cuatro de los cinco playoffs jugados en la era Steve Kerr. Si este triunfo en el sexto partido ha sido doloroso, en buena medida lo fue más el del séptimo de la final de Conferencia del año pasado, en lo que además se había vendido (con lógica) como una lucha de un partido por el anillo. En la final esperaban los Cavaliers de LeBron James, un equipo en mínimos que no parecía rival para quien ganara el Oeste y que, de hecho, no sumó ningún triunfo en las Finales (4-0 Warriors). Los Rockets, que habían ganado 65 partidos, dominaban 3-2 tras llevarse un quinto de la serie ante los Warriors en el que se lesionó Chris Paul, que ya no jugó más. En Oakland, perdieron el sexto pese a que llegaron a tener 17 puntos de ventaja. En el séptimo, de vuelta en Texas, ganaban por 15 en la primera parte y 54-43 al descanso antes de una congestión de leyenda (negra) durante la que fallaron 27 triples seguidos, con un 0/14 en un tercer cuarto en el que el parcial fue de 15-33 y en el que los triples de Curry voltearon el partido. En total, 15/33 desde esa distancia para Curry, Klay Thompson y Durant por el 4/34 que firmaron entre James Harden, Eric Gordon Y Trevor Ariza. Los Warriors, después de no lograrlo en 2016, salvaron la temporada y avanzaron hacia su segundo anillo consecutivo.