NBA

Pau busca poner la guinda a una carrera que se acerca a su final

Pau Gasol

Darren Abate

EFE

El de Sant Boi quiere encumbrar una carrera meteórica que poco a poco se acerca a su final; en los Bucks puede tener su última gran oportunidad para ganar un nuevo anillo.

Rookie del Año, 2 veces Campeón de la NBA, 6 veces All-Star, dos platas olímpicas, 18 años en la mejor liga del mundo... un currículum envidiable que poco a poco va escribiendo sus últimas páginas. Pau Gasol cierra un nuevo capítulo en su dilatada carrera profesional y se marcha de el que ha sido su equipo las dos últimas campañas y medias, los San Antonio Spurs, para recalar en los Bucks de Antotekounmpo. Una maniobra anunciada en los últimos meses pero que no ha sido oficial hasta ahora.

El jugador de Sant Boi no estaba contando con minutos en su última gran aventura. "Yo soy un competidor", afirmaba. Y justo eso era lo que no estaba haciendo en la actual temporada: competir. Con tan solo 12'2 minutos de juego por partido en una situación que ha ido a peor, el ala-pívot ha decidido poner punto y final a su estancia en el conjunto de Texa para irse de nuevo al Este (ya estuvo en Chicago) con los Bucks.

El baloncestista no solo busca minutos y opciones de ganar el campeonato en la franquicia entrenada por Mike Budenholzer, también busca la guinda del pastel. Un final digno de una carrera meteórica que le permita poner punto y final a su etapa profesional (no ha dicho cuando va a ser) de la mejor manera posible y haciendo lo que siempre ha querido hacer: competir.

Ya mostró sus ansias de competir por lo máximo en Memphis, donde conquistó el Rookie del Año y jugó, en 2006, el primero de sus 6 All-Stars. Cuando se vio que los Grizzlies no arrancaban un proyecto con opciones de llegar lejos en los playoffs el español lo dijo públicamente y acabó recalando en Lakers, donde vivió los mejores momentos de su carrera y ganó el anillo en 2009 y 2010, sus máximas distinciones, esos campeonatos tan difíciles de conseguir.

Con la marcha de Phil Jackson y la llegada primero de Mike Brown y luego de Mike D'Antoni, el dos veces subcampeón olímpico volvió a afirmar que él quería minutos. En Chicago vivió una segunda juventud y llegó ser segundo mejor quinteto de la NA en 2015. Tras la aventura en la franquicia de Michael Jordan, el catalán aprovechó la subida de los contratos televisivos para firmar por mucho dinero con San Antonio, donde ha recalado hasta hoy.

Ahora, el futuro Hall of Famer buscará en Milwaukee luchar, al menos una vez más, por el anillo y poner la guinda al pastel y a una carrera extraordinaria que le ha encumbrado como el mejor jugador español de la historia y uno de los mejores europeos de siempre. Y para tener también un lugar privilegiado en la NBA. Un lugar que ocupará cuando acabe una carrera, que poco a poco llega a su fin.