Laura Velasco: una ramireña de vuelta en el Movistar Estudiantes

LIGA DÍA | MOVISTAR ESTUDIANTES-LACTURALE ART ARASKI

Laura Velasco: una ramireña de vuelta en el Movistar Estudiantes

Laura Velasco, durante el partido entre el Movistar Estudiantes y el Girona.

Eduardo Candel Reviejo

La base se formó en la cantera del Movistar Estudiantes. La pasada temporada jugó en el Lacturale Art Araski, el rival de este viernes de las colegiales (20:30, Canal FEB).

Once años. Ese es el tiempo que ha tardado el Movistar Estudiantes en recuperar a Laura Velasco (Madrid, 6 de junio de 1990) para la causa. Un lapso que la jugadora formada en el Ramiro no ha desperdiciado. Tras cuatro año en las categorías inferiores, salió del Ramiro para recorrer primero Madrid (CREF, Canoe, Alcobendas y Distrito Olímpico) y luego dar el gran salto a Liga Femenina 1 de la mano del Lacturale Art Araski la pasada temporada. El equipo vitoriano es el rival de este viernes (20:30, Canal FEB) de unas colegiales que buscan su primera victoria tras caer ante las tres primeras del año pasado en este inicio de temporada. Perfumerías, Girona y Ferrol mostraron a las women in black que la máxima categoría del baloncesto español no va a ser una aventura fácil.

Ahora llega el equipo de Madelén Urieta, cuarto del último curso tras el playoff. Otra prueba de fuego. "Sabíamos que el inicio iba a ser difícil, pero salimos contentas de los partidos porque competimos. También nos encontramos, hicimos equipo, piña, grupo... tenemos que partir de ahí y luego trabajo, trabajo y trabajo. Todo en grupo para poder ganar", resalta la madrileña de 27 años.

Así juega Laura Velasco

Once años que para esta aficionada a las maquetas ("con madera, piedra, hierba...") no han cambiado al club. "Es muy familiar y sigue siéndolo ahora. La considero mi casa. Estoy muy contenta y con mucha ilusión por volver", señala la base que se inició con el balón naranja a los siete años. "De pequeña hacía de todo y jugaba a todo: fútbol, natación..., pero veía que en el baloncesto me iban saliendo mejor las cosas. Y con mis padres, decidí hacer las pruebas del Estudiantes y, a partir de ahí, me cogieron y empezó todo a ser más serio", comenta con una risa esta ingeniera química que después de siete años de compaginar sus estudios universitarios con el deporte de élite decidió saltar al vacío. Velasco cambió Madrid por Vitoria. Una mudanza que no le dio vértigo.

Etapa en el Araski

"No fue difícil salir. Tenía ganas de probar fuera, de probar otra ciudad. Esa experiencia de vivir sola. Además, me salió Liga Femenina 1 así que era el momento perfecto. Fue una decisión muy, muy buena. Vamos, estoy muy contenta de haberla tomado", subraya. Tranquila y casera, el dibujo y la lectura ocupan su tiempo libre cuando abandona una cancha a la que volverá esta tarde para hacer frente a su pasado más cercano. El Araski ha perdido solo un partido hasta la fecha. "Es un rival muy aguerrido. Con jugadoras muy fuertes físicamente. Van a muerte a por cada balón. Ponen mucho corazón", confiesa Velasco que señala el camino a seguir para apuntarse el primer triunfo de la campaña: "Debemos estar preparadas para todos los contactos, para estar muy bien físicamente".

La etapa de Velasco en el País Vasco fue corta, pero intensa como se suele decir. Guarda un especial cariño de ese año lejos de casa. De una ciudad y en un equipo que la acogieron con los brazos abiertos. "Los recuerdos son muy buenos todos. Fue un año increíble. Salió todo perfecto en el campo y también fuera. La gente me trató magnífico. Tengo una buena relación con todos y en cuanto me ven, vienen a saludarme. Salió todo redondo", evoca una base con la intención de consolidarse un poco más en la categoría y que regresa a Serrano 127 para "jugar más y ser más importante". "En el Estudiantes me daban esa oportunidad", dice. Una nueva etapa se abre ante ella con el Ramiro feliz por recuperar a una de sus joyas. 

Laura Velasco, durante el partido contra el Girona.

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