MERCADO NBA

Cousins-LeBron-Irving, el 'Big Three' soñado en Cleveland

Los Cavaliers, actuales campeones de la NBA, tuvieron acercamientos para hacerse con los servicios del pívot de Sacramento Kings.

Ha pasado casi un mes desde que Cleveland Cavaliers levantase el primer trofeo Larry O'Brien de su historia. Casi 30 días desde aquel magnífico día y la franquicia de Ohio aún no se ha movido en el mercado, con la excepción de Mike Dunleavy (desde Chicago) y Chris Andersen (Memphis). Dos movimientos que a primera vista parecen insuficientes para volver a repetir gesta ante estos Golden State Warriors de Curry, Klay Thompson, Draymond... y Kevin Durant.

Por ello, y ante la necesidad de hacer frente a ese mega equipo que se ha construido en Oakland, desde los despachos del vigente campeón trataron de hacerse con una de los mejores (sino el mejor) pívot de la NBA: DeMarcus Cousins. El pívot no se encuentra muy cómodo en unos Sacramento Kings con los que aún tiene contrato dos temporadas más (15,7 millones y 16,7). Según Steve Kyler de Basktball Insiders, los Cavs llamaron a la puerta californiana para preguntar sobre las opciones de un trade con Cousins. Y la negativa fue la respuesta. Pero hay esperanzas... con Kevin Love como autor necesario en el crimen.

El center, concentrado con el Team USA para los Juegos de Río, no está muy feliz en los Kings. No es ningún secreto. Cousins ha tenido más de un encontronazo con directiva y entrenadores y la última llegó tras el draft, en el que Sacramento volvió a realizar un movimiento, que en apariencia, parece un sin sentido: cambiaron su pick número 8 por la 13 (Georgios Papagiannis) y 28 (Skal Labissière) de Phoenix Suns, los derechos a Bogdan Bogdanovic, compatriota del Vlade Divac (presidente de operaciones y mánager general) y una segunda ronda de 2020 vía Detroit. "Señor dame paciencia", fue su respuesta a ese intercambio a través de las redes. Si a esto sumas que lleva toda su carrera (seis campañas) sin récord positivo y sin playoffs.

Por su parte, Kevin Love nunca ha llegado a cuajar en los Cavaliers. Son dos temporadas con un nivel muy lejano al de aquel ala-pívot de Minnesota Timberwolves, dominador en ambos lados de la cancha. Una máquina de dobles-dobles que no se ha dado la talla con el uniforme de Cleveland. Además, su relación con LeBron James, dios y amo en los Cavs, no es la mejor. Sólo salvaría a Love, con contrato de 67,8 millones en tres temporadas (más Player Option para un posible cuarto) esa última defensa increíble sobre Curry en los últimos segundo del séptimo partido de las Finales ante Golden State Warriors. Ambas situaciones podrían llevar aún buen entendimiento por ambas partes, sobre todo si a partir del mes de diciembre la franquicia de Ohio no se encuentra en la situación que se espera.