NCAA

Louisville: sin playoffs por el escándalo de las prostitutas

Los Cardinals se borran de las eliminatorias por el título de la NCAA, un castigo que se auto imponen ante las posibles consecuencias del caso de los pagos a escorts.

Louisville: sin playoffs por el escándalo de las prostitutas
Dylan Buell AFP

Se acerca el torneo universitario con la locura de marzo (March Madness) y los famosos brackets que este año no contarán con un clásico como los Cardinals de Louisville. El equipo de Rick Pitino siempre es un aspirante a llegar lejos en el torneo, también este año en el que marcha 18-4, en segundo puesto en la poderosa ACC. Además, acababa de batir a North Carolina. Pero Louisville se ha auto impuesto una sanción que le dejará fuera de las eliminatorias por el título y no jugará más allá de la fase regular, en la que le restan cuatro partidos. La razón, el escándalo de las escorts que sacudió a esta universidad y a todo el baloncesto universitario. La NCAA todavía no se ha pronunciado y seguramente impondrá sus propias sanciones. Pero Louisville trata de que esta medida suavice las que le puedan venir desde fuera. Su presidente James Ramsey ha asegurado que hay “razones para pensar que hubo irregularidades”, aunque ha mostrado su apoyo público a Pitino y al director deportivo Tom Jurich. Pitino, por su parte, se ha mostrado hundido: “Este es un equipo preparado para llegar muy lejos en las eliminatorias, así que esto es un golpe duro. Me ha dejado en absoluto shock”.

El escándalo saltó con el libro online que publicó Katina Powell (“Breaking Cardinal Rules: Basketball and the Escort Queen”), una de las escorts que supuestamente recibieron entre 2010 y 2014 más de 10.000 dólares de Andre McGee, miembro por entonces del staff técnico de Louisville por bailar y tener relaciones con los jugadores en los hoteles en los que estos se hospedaban. Supuestamente hubo hasta 22 ocasiones en las que se produjeron estos encuentros entre jóvenes jugadores y prostitutas de lujo.

Algunos jugadores de aquel periodo reconocieron la visitas de las escorts, aunque aseguraron que estas “solo bailaban en traje de baño sin llegar a desnudarse completamente”. Y hablaron de pequeños pagos “de no más de 100 dólares” y que no estaban directamente vinculados a relaciones sexuales. Sin embargo, el paso que da ahora Louisville apunta a que puede haber hechos de la máxima gravedad y que se encuentran todavía bajo investigación de cuatro instituciones, de la policía del campus a la propia NCAA.