Juanma Trueba

Andrés Nocioni y el vuelo de Superman sin capa

La gran dificultad técnica que planteó la película Superman (1978) fue hacer volar al protagonista. Se experimentó con diversos métodos, algunos notablemente peregrinos. En una de las pruebas se catapultó un maniquí por el aire, pero pronto se descartó la fórmula; nadie se tomaría en serio un superhéroe que surcara el cielo dando vueltas de campana. En otro de los experimentos se utilizó un avión a control remoto pintado como el personaje, pero la rigidez del aparato superaba, incluso, la rigidez de Christopher Reeve.

Finalmente, el director (Richard Donner) se decantó por un complicado sistema que combinaba la mecánica, la iluminación (las sombras) y la proyección hacia delante y hacia atrás. Hacer despegar a Superman, le había costado tanto como elegir al actor adecuado. Robert Redford pedía demasiado dinero, Clint Eastwood tenía la agenda ocupada y James Caan se negó a vestirse con los calzoncillos por fuera. Paul Newman rechazó todos los papeles que se le ofrecieron y se le ofrecieron todos: Clark Kent, Lex Luthor, Jor-El…

Donner hubiera visto todos sus problemas resueltos de haber conocido las habilidades de Andrés Nocioni. El jugador del Real Madrid no sólo es un deportista de tipología kriptonítica (2,03 metros y carácter argentino), también es capaz de sostenerse en el aire. Todo ello lo demostró en Manresa. Primero rompió un tablero y después se dejó fotografiar en posición horizontal a un metro del suelo (decúbito prono sin capa). Igual que rescató la pelota hubiera podido salvar a la pizpireta Lois Lane.

A Donner también le hubiera ayudado contar con Rodolfo Molina, uno de nuestros compañeros en Barcelona. Suya es la foto y suyo el mérito de porfiar por esa pelota junto a Nocioni. Fue el ilustre Ansel Adams quien dijo que hacer doce fotografías buenas en un año es muy buena cosecha. Bien. Pues Rodolfo ya tiene la primera. A 2 de febrero. Ni Superman podría con tanto.