DENVER 117 - WARRIORS 131

Los Warriors asombran con un excelso Stephen Curry

Los Warriors acertaron una impresionante media del 64,6% en sus tiros de campo (51/79), y vencían por 80-96 al final de tercer cuarto (descanso, 53-61).

Stephen Curry lideró el segundo triunfo de Golden State ante Denver.
DOUG PENSINGER
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Guiados por el estupendo y centelleante Stephen Curry (30 puntos, con 13/23 en tiros y 13 asistencias), los Golden State Warriors dan el primer gran golpe en los playoffs del Oeste, y con un espectacular 117-131 en el Pepsi Center de Denver roban la ventaja de campo a los teóricamente amenazantes Nuggets. Los Nuggets ganaron 57 partidos en la ‘regular season’, incluidos ocho de los diez últimos. Sumaron 38 triunfos en el Pepsi Center, con sólo tres derrotas: pero ahora viajan a Oakland bajo el duro golpe moral que supone haber perdido esa ventaja del campo… y por paliza. Más grave aún para Denver, los Warriors no manejan ahora un 0-2 favorable sólo por causa de aquella canasta milagrosa con que Andre Miller cerró el primer partido (97-95) a favor de los Nuggets. Ya sin David Lee hasta la temporada que viene, los Warriors se confiaron a Steph Curry… y Curry llevó en volandas a los guerreros de Oakland a través de un ‘show’ imparable, del que los Nuggets sólo fueron testigos privilegiados en la pista del Pepsi Center. Los Warriors acertaron una impresionante media del 64,6% en sus tiros de campo (51/79), vencían por 80-96 al final de tercer cuarto (descanso, 53-61) y en el último no cedieron ante las frecuentes cargas de los Nuggets, que llegaron a rebajar varias veces la decena de puntos de desventaja. Triple a triple (14/25, 56%), los tiradores de los Warriors fueron destrozando las ansias de las Nuggets. 21 puntos de Klay Thompson (5/6 en tiros triples) y 26 del pandillero y gran jugador Jarrett Jack dieron la mejor escolta a Curry. Harrison Barnes agregó 24 puntos a la cuenta de unos Warriors que también gobernaron los rebotes: 26-36. Los Nuggets no tiraron mal (50%) y tuvieron a seis jugadores en 14 o más puntos, con 19 para Lawson y Brewer… y 18 para Iguodala y Miller. El problema para Denver fue que la defensa de pista desplegada por George Karl se derritió y derrumbó ante la descarga cerrada de los Warriors. El viernes, tercer acto, ya en el Oracle Arena de Oakland… y con 1-1

Mientras, y cuando los Lakers se la vuelven a jugar hoy en San Antonio, Kobe Bryant ha ofrecido a través de Twitter la fotografía de su pie lesionado… ya sin escayola. “Sin dolor y sin inflamación”, apostilla Bryant, que llevará durante dos meses una bota protectora, en efecto descarga. Y ‘Los Angeles Times’ vuelve a insistir en la vieja teoría de que los Lakers intentarán salvar dinero este verano al amnistiar el último año de contrato de Pau Gasol (19,2 millones de dólares), quien saldría así al mercado. Tal medida permitiría a los Lakers apostar fuerte por la renovación de Dwight Howard y pagar libremente el año final del megacontrato de Bryant: 30,4 millones de dólares, sin tener que abonar un estruendoso ‘impuesto de lujo’ que sería entre 65 y 70 millones de dólares. Ese impuesto se ahorraría con la ‘amnistía’ del contrato de Pau Gasol, que cumple 33 años en julio. Se lleva hablando tiempo de este asunto, pero cuando lo dice ‘Los Angeles Times’, el periódico líder en el área de Los Angeles, quizá se vaya planteando ya como una posibilidad… más real.

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En Miami y Nueva York, los líderes del Este ganaron con lo justo y se instalan con 2-0 de ventaja cuando sus eliminatorias se mudan de sede. Ante 20.097 espectadores en el American Airlines Arena de Miami, los Heat dispusieron de los Bucks con un cómodo 98-86, cimentado en la estampida de 12-0 que abrió el último cuarto: el tercero se había cerrado con un ajustado 68-65 para Miami, que llenó la escena con sus actores habituales y estelares: Dwyane Wade (21 puntos), LeBron James (19 puntos, ocho rebotes) y el ‘Birdman’, el Hombre Pájaro y multitatuado conocido como Chris Andersen quien produjo diez enérgicos puntos más seis rebotes cuando salió del banquillo. De James se dice, con no mucha base, que el nuevo compromiso del técnico (?) Mike Brown con los Cavaliers, tras fracasar en los Lakers, podría allanar un eventual retorno de LeBron a Cleveland. En fin… Chris Bosh y Norris Cole también alcanzaron la decena de puntos entre las filas de Miami, que controló el marcador de rebotes (43-33), pero esta vez acertó menos que los Bucks: 44,9%-50%. 21 puntos de Ersan Ilyasova y 14 de Larry Sanders destacaron en el club de Milwaukee, en cuya derrota tuvo mucho que ver el bajo rendimiento de sus habituales productores de puntos, los bases Monta Ellis (siete puntos) y Brandon Jennings: ocho puntos, con 3/15 en tiros… y 0/7 en triples. En total, Ellis y Jennings se combinaron para un aciago 0/10 en tiros de tres y apenas repartieron diez asistencias... entre ambos. Milwaukee anotó un punto menos que en su primera derrota en Miami (110-87, el domingo pasado). Esa mala noche de sus dos grandes anotadores lastró a los Bucks, los ‘Bye’ (dicen em Miami), que, en efecto y con 2-0, van diciendo adiós. Todo se reanuda el jueves, en el Bradley Center de Milwaukee. No pinta bien para los Bucks.

En el Madison Square Garden hubo aún menos historia que en Miami. Los Knicks hincaron el diente en la yugular de los Celtics: 87-71 y 2-0. El magnate rapero P.Diddy robó buena parte del ‘show’ con sus aspavientos en la carísima silla de pista del Garden (la más cara de la NBA) y sus gafas de diseño, que incluso merecieron tuiteos de jugadores. A Diddy le enardecían las canastas y ataques con que Melo Anthony (34 puntos, cuatro rebotes) y J. R. Smith (Mejor Sexto Hombre del Año, 19 puntos) fueron puntuando el despegue de los Knicks a través del demoledor tercer cuarto: parcial de 32-11 para los Knicks, que perdían por 42-48 en el descanso. “Nuestro movimiento de balón en ese tercer cuarto fue el mejor de todo el año”, reseñó Mike Woodson, entrenador de los Knicks que también contaron con 16 puntos de Raymond Felton y dos importantes triples de Iman Shumpert (seis puntos), como motor de explosión. “En nuestro vestuario nos consta que somos muy duros de batir cuando nos apretamos los cinturones en defensa”, alardea Anthony, orgulloso. Los Knicks dominaron con sencillez en rebotes (42-37) y porcentaje de tiros de campo (42,1% contra el mal 37,1% de Boston); los Celtics apenas pueden presentar nada mejor que los 18 puntos de Paul Pierce (8/19 en tiros) y el ajustado ‘doble doble’ de Kevin Garnett: 12 puntos, 11 rebotes. Ya con el sólido 2-0 para los Knicks, la serie reabrirá el viernes, en Boston, en el primer partido de los Celtics en su ciudad desde los atentados de la maratón. No da la impresión de que les queden muchos más para despedir el curso…

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