"Ser balsero me valió para triunfar en EE UU"
Llegó a las costas de Miami como balsero junto a padres y, tras afamarse como cazatalentos, es el único entrenador extranjero en la primera división de la NCAA, donde dirige la Universidad Internacional de Florida.

Es usted el único 'head coach' hispano de la NCAA I.
El único, porque yo me considero cubano: en mi casa se habla cubano y si mi hijo de tres años pierde el español me partiría el alma. Es un orgullo abrir la puerta a otros, porque en Estados Unidos no se cree en los entrenadores de fuera. ¿Cuántos hay en la NBA? Ninguno. Soy un superviviente que ha aguantado de reclutador de extranjeros hasta que el año pasado me dieron mi oportunidad.
Es que eso lo hace usted bien. ¿Cuántos españoles le interesan?
Si tengo que ir a la selva a buscar a un talento joven, voy. Quizá el ser un emigrante balsero me permite ser más osado y me ha permitido triunfar en Estados Unidos. Llevarse chicos de España es casi imposible. Aquí tienes que hablar con el agente del chico, con su club
¿Y qué quiere?
Los chicos que nosotros buscamos tienen 17 años. A esa edad quiero hablar con el padre, y decirle, mire, se viene y en cuatro años regresa titulado, hablando inglés, y quizá como profesional de baloncesto.
¡He visto tantos jugadores con título universitario que no sabían casi escribir...!
Verdad. Lo asumo, y es un problema. Ocurre en las universidades donde el baloncesto es un negocio. Usted no verá a mis jugadores comer con la boca abierta o con las manos, o con el pantalón caído por las nalgas, o con problemas con la policía. Quiero estudiantes que sean buenos jugadores.
Tiene 44 años y un gran recorrido en equipos del Caribe y asistente en universidades. Le ha costado dar el gran paso.
En Estados Unidos el círculo de entrenadores es para los americanos. Por eso aprecio el triunfo de los jugadores extranjeros, pero no por resentimiento. Estados Unidos es un país que me lo ha dado todo, aunque sólo ahora puedo llevar mi dinero al banco.
Ustedes los cubanos, dicen, son una pequeña mafia.
¿En baloncesto? No. Soy humilde porque recuerdo que en mi casa de Cuba no teníamos ni agua corriente ni luz, y el suelo era de tierra. Mis padres cuando llegaron a Florida, se esforzaron por mejorar. Nunca tomaron ni un dólar del Gobierno porque creían que lo tenían que devolver. Y hemos salido adelante.
Fran Vázquez ha plantado a la NBA. ¿Tendrá repercusiones?
Se asume un riesgo cuando eliges a extranjeros. No es el único europeo que le da calabazas a la NBA; además, quedarse en España era lo mejor para él.
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Sin entrar en política, desearía llegar a ser el seleccionador nacional de una Cuba libre.




