Salud

Mikel Pérez, nutricionista experto en dietas: “La nueva pirámide alimentaria de Estados Unidos es un auténtico despropósito”

El biotecnólogo y divulgador ha cargado contra las recomendaciones contradictorias de la administración Trump en materia alimenticia.

Mikel Pérez, nutricionista experto en dietas: “La nueva pirámide alimentaria de Estados Unidos es un auténtico despropósito”
Sergio Murillo
Redactor de Tikitakas
Nació en Santa Marta de Tormes en 2001 y creció entre Guadalajara y Badajoz. Amante de la literatura, estudió Periodismo en la URJC. Se estrenó como jefe de Cultura en El Generacional. Ha sido corresponsal para El Estilo Libre y conductor de informativos en Cadena COPE. Entró en Diario AS en 2023 como redactor en Actualidad.
Actualizado a

Coinciden muchos expertos en alimentación que uno debe comer bajo la regla del sentido común y no la de las dietas milagro. Pero asumir que dicha máxima abre la puerta a la intuición y expulsa por la ventana a la ciencia es, simple y llanamente, un error. Así lo explica Mikel Pérez, dietista, biotecnólogo y divulgador que ha dedicado un reciente vídeo en su canal de TikTok, donde acumula 32.000 seguidores, a cargar contra este crimen alimenticio cometido en Estados Unidos durante el reciente mandato de Donald Trump.

"La nueva pirámide alimentaria de Estados Unidos es un auténtico despropósito", inicia, agregando que “está impulsada por Donald Trump” y que “al frente está Robert Kennedy jr., que es un sospechoso habitual, dado que ya se ha posicionado en contra de las vacunas y ha promocionado el consumo de leche cruda, que no es un detalle menor”. Antes de pasar a la explicación detallada echa un vistazo a la figura geométrica. Y lo cierto es que, da a entender, casi hay que celebrar que algo sea correcto.

“Mensaje confuso y poco educativo”

“El primer problema es visual y conceptual, y es que la pirámide equipara frutas y verduras al mismo nivel que carne roja, mantequilla y lácteos enteros, una auténtica salvajada”, expone, a lo que agrega que “las legumbres prácticamente ni aparecen” y que “los cereales integrales están en la punta”: “El mensaje que se transmite es, bajo mi punto de vista, confuso y poco educativo”.

El asunto se riza todavía más al observar el documento oficial que acompaña a la pirámide, ya que dicha guía dietética desmiente la existencia de una revolución. “Frutas y verduras siguen siendo la base de la alimentación; se recomiendan entre dos y cuatro raciones de cereales integrales por día, entonces no entiendo lo de ponerlas en la punta, y siguen insistiendo en limitar el exceso de alcohol y de azúcares añadidos, además de ultraprocesados”, resume. Entonces pone el foco de atención en algo que el lector habrá percibido ya: la pirámide y su guía no coinciden.

@mikelpipa7

PIRÁMIDE de USA 🥑🇺🇸 La nueva pirámide alimentaria americana es un auténtico despropósito.
Y no es casualidad: está impulsada por la administración Trump, con Robert F. Kennedy Jr. al frente, una figura conocida por su postura antivacunas y por promover cosas como el consumo de leche cruda. No es un detalle menor. El primer problema es visual y conceptual. La pirámide equipara frutas y verduras con carne roja, mantequilla o lácteos enteros, una autentica salvajada. Las legumbres prácticamente no aparecen, los cereales integrales están en la punta, y el mensaje que transmite es confuso y poco pedagógico. Lo curioso es que cuando lees el documento de verdad —las guías dietéticas— no hay una revolución real. Frutas y verduras siguen siendo la base de la alimentación, se recomiendan entre dos y cuatro raciones diarias de cereales integrales, y se insiste en limitar azúcares añadidos y ultraprocesados. Entonces, ¿por qué la pirámide cuenta otra historia? Además, se han inventado guerras que no existen. La primera, la de la proteína. En Estados Unidos el consumo medio de proteína ya está por encima de las recomendaciones. No hay un problema de déficit proteico en la población general, y subir las recomendaciones no va a solucionar nada. La segunda guerra es contra los ultraprocesados, que está bien, pero seamos serios: ninguna administración previa, ninguna pirámide previa ha defendido que comer Oreos y Pringles sea saludable. Esto no es ningún descubrimiento nuevo, y se están colgando la medalla La gran novedad es el énfasis en la ‘comida real’, que suena muy bien, pero es un concepto peligrosamente ambiguo. Porque dentro de ‘comida real’ hay muchas elecciones posibles, buenas y no tan buenas, pero este concepto nos puede llevar a pensar que carne roja, mantequilla o lácteos enteros, son grasas saludables de base, cuando no lo son. Y es curioso, porque luego la propia guía dice que la grasa saturada no debería superar el 10 % de las calorías. Ya me dirás cómo haces las dos cosas a la vez. El problema de Estados Unidos no es una pirámide alimentaria, ni siquiera unas guías que la mayoría de la población no conoce. Es un país profundamente sedentario, con ciudades no caminables, dependencia total del coche, comida rápida barata y accesible, desigualdad social y poco acceso real a alimentos frescos y asequibles. Y es triste que la mayor potencia científica del mundo, con todos los recursos que tiene, termine recurriendo a mensajes poco rigurosos que solo van a confundir y a dar alas a los magufos de siempre. #piramide #nutricion #alimentaria #usa #saludable

♬ Suspense, horror, piano and music box - takaya

No queda ahí. “Además, se han inventado guerras que solo están en sus cabezas”, lamenta. La primera, cuenta, es la de la proteína: “En Estados Unidos, el consumo medio de proteína ya está por encima de las recomendaciones oficiales, entonces subir esa recomendación más allá no tiene absolutamente ningún sentido ni va a solucionar nada”. La segunda, la de la lucha contra los ultraprocesados, que, si bien es correcta, “ninguna administración ni ninguna pirámide previa ha defendido que consumir Oreo y Pringles sea saludable”, por lo que, en este caso, “el problema es que se están colgando la medalla”.

Hace hincapié en la novedad de la actual gestión: “Comer comida real”. Esto, medita, “suena muy bien, pero es un concepto peligrosamente ambiguo”, ya que “dentro de la comida real hay muchísimas elecciones posibles, tanto buenas como malas”. “Es un concepto que nos puede llevar a pensar que carne roja, mantequilla y lácteos enteros son fuentes de grasa saludables, cuando no lo son”, añade, denunciando que, para más inri, la propia guía se contradice al recomendar que el consumo de grasa saturada no debe exceder el 10% del total de calorías.

Los motivos de esta alimentación

Todo esto se produce por un cúmulo de motivos que no hallan su origen en lo alimenticio, que es, más bien, una consecuencia más. “Es un país profundamente sedentario donde las ciudades no son caminables, se usa el coche para todo, la comida rápida es barata y accesible, hay una desigualdad social y económica terrible y la comida saludable no es ni asequible y muchas veces ni fresca”, enumera.

Noticias relacionadas

Lo que sí lamenta es que, precisamente, siendo Estados Unidos “la mayor potencia del mundo a nivel científico y con todos los recursos que tiene, termine dando mensajes tan poco rigurosos y dando alas a los magufos de siempre”. Y la gente, por tanto, coma mal.

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Etiquetado en:
Comentarios
Normas

Rellene su nombre y apellidos para comentar

Te recomendamos en Salud