Devoluciones en Black Friday: condiciones para descambiar artículos y productos

El arrebato de consumo que desencadena este día de rebajas generosas suele venir de mano de miles de devoluciones posteriores. Te damos algunos consejos para el Black Friday.

Devoluciones en Black Friday: condiciones para descambiar artículos y productos
María José López Europa Press

Este viernes 29 de noviembre se ha celebrado el Black Friday, jornada de las compras por antonomasia que desde hace unos años desata una verdadera revolución en las ventas de los comercios de nuestro país. Las múltiples ofertas y descuentos han convertido esta fecha en ideal para adelantar la adquisición de los regalos navideños o para hacerse finalmente con ese capricho que llevamos tiempo anhelando.

Sin embargo, la compulsión que acompaña el Black Friday suele tener un reverso inevitable: que muchos se arrepientan al día siguiente de lo comprado y los negocios comiencen a recibir miles de peticiones de recambio o devolución de los productos. Así que en previsión de que este año nos avengan los remordimientos al darnos cuenta de que hemos gastado demasiado, conviene tener en cuenta de antemano una serie de consideraciones prácticas al respecto de qué podemos hacer y qué no si nos echamos para atrás con alguna de nuestras compras.

Devoluciones en las compras online en el Black Friday

Lo primero que hay que diferenciar es que las políticas de devolución varían dependiendo de si consumimos a través de Internet o si lo hacemos acudiendo personalmente a los establecimientos físicos. Las compras online parecen tener unos plazos más consensuados, que normalmente suele rondar los 14 días. Por otro lado, como es evidente, hay que tener en consideración las pautas marcadas en las condiciones de compra para tener claro cómo podemos devolver nuestro paquete (embalajes, etiquetas...).

Devoluciones en las tiendas físicas en el Black Friday

El caso de las tiendas físicas es más anárquico, pues cada una tiene sus propias reglas de devolución y recambio, entre las que se incluye a cuenta de quién corren los gastos del proceso (que suelen ser responsabilidad del comprador). Lo que resulta imprescindible en casi cualquier caso es que el producto se lleve de nuevo a la tienda con su correspondiente embalaje, y vaya acompañado del tícket de compra.

En general, y durante este periodo de alto consumo, muchos negocios amplían los plazos de devolución (algunos hasta después de las fechas navideñas) u ofrecen facilidades especiales.

Amazon, ejemplo de devoluciones fáciles

Este es el caso de Amazon, que ha variado su política para poner en marcha una solución libre de etiquetas y paquetes que no traiga tantos quebraderos de cabeza a sus clientes. El gigante electrónico permitirá que se pueda depositar el producto a devolver, en su embalaje original, en uno de los 2.000 puntos de Celeritas para ello facilitados, mostrando únicamente el código de barras expedido cuando se realiza el trámite de la devolución.

Día negro para el comercio minorista

Las consecuencias de la impulsividad en las compras y las devoluciones masivas, más allá de los problemas individuales que conllevan las gestiones a título personal para recambiar o devolver las cosas, afectan también a gran escala a muchas empresas, que se encuentran con que los costes que les conllevan las devoluciones apenas les deja margen de rentabilidad.

Según informa a El Mundo Laureano Turienzo, de la Asociación Española de Retail, el próximo día 19 de diciembre, será "el peor día para el comercio minorista, porque será el día con más devoluciones". Y de entre todos, la moda es el sector al que más afectan estas dinámicas.