CINE

Sylvester Stallone sobre el físico y el narcisismo: "Te dan ganas de salir desnudo"

El actor se ha confesado sobre su carrera, desvelando la pelea de 'Rocky' que consiguió llevarle al hospital y la vanidad que se esconde tras un cuerpo hercúleo.

Sylvester Stallone sobre el físico y el narcisismo: "Te dan ganas de salir desnudo"

Pasados los 70 años, Sylvester Stallone parece muy poco dispuesto a la jubilación. El icónico actor, estrella indiscutible del cine de acción de los 70 y los 80, no quiere bajarse aún de la cumbre de ese género fílmico característico de los bíceps poderosos y los puñetazos despiadados en el que lleva subido ya tantas décadas. A pocos días de que se estrene 'Rambo: Last Blood', la nueva entrega del que supone uno de sus más carismáticos personajes, y después de que este verano anunciara el rodaje de la próxima de 'Los Mercenarios', el estadounidense tiene claro que aún le queda mucho por ofrecer.

 Y a raíz de todos estos nuevos proyectos, Stallone ha concedido una entrevista exclusiva, publicada ayer por el diario argentino Infobae, en la que echa la mirada atrás para analizar su extensa carrera, los muchos escollos que tuvo que superar a lo largo de su recorrido en Hollywood, y en la que también reflexiona sobre el profundo cambio en la concepción de uno mismo que producen tantas horas de entrenamiento en el gimnasio.

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When the Warrior is pushed, be prepared to leave your world behind ... #RAMBO. LAST BLOOD SEPT 20th

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Al principio de su charla con el medio, Stallone se refiere primero al héroe que le catapultó al estrellato, 'Rocky', y asegura que cuando filmó la primera entrega, en 1976, él todavía era muy inocente, motivo por el cual la película acabó convertida en todo un canto al optimismo vital: "'Rocky' no es una película de boxeo", afirma el intérprete, "y eso es lo que yo traté de mantener. Ese es solo su trabajo. Pudo haber sido un panadero, pudo haberse dedicado a arreglar bicicletas, pero el boxeo es una metáfora porque la vida es una lucha".

El actor asegura que tuvo que apostar muy fuerte para poder hacer sus dos sagas más emblemáticas en una época en la que hacer cine al estilo 'serie' todavía se observaba con desconfianza. "Aunque suene presuntuoso, escribí 'Rocky' como una trilogía. Yo no podía conseguir ni siquiera un trabajo y salí diciendo que iban a ser mis próximas tres películas. Lo mismo pasó con 'Rambo'. Nadie quería filmar 'Rambo'". La presión a la que Stallone asegura haberse visto sometido durante muchos momentos de su carrera por su empeño en creer en aquellas cintas, sin embargo, afirma que solo le ha hecho trabajar más duro.

Una entrega que le ha dado algún que otro susto, como la visita al hospital que se vio forzado a hacer tras rodar la que señala como su pelea favorita de toda la franquicia de 'Rocky', esa en la que se liaba a mamporros con el personaje interpretado por Dolph Lundgren y que, según cuenta, estuvieron ensayando "meses y meses". Y la cosa fue muy en serio porque Stallone acabó "cuatro días en el hospital. Me pegó tan fuerte que casi me para el corazón". Y es que, al parecer, ni siquiera los guantes servían de garantía, "ni siquiera se usan más, son ilegales".

La anécdota da idea de hasta qué punto el actor hizo del físico su estandarte en el cine. "Es algo de lo que me di cuenta con 'Cop Land'", afirma "cuando cambias tu cuerpo, tu tamaño natural, reaccionas de una forma diferente". Una transformación, que a nivel psicológico, tiene también sus propios peligros, como cuenta Stallone, que manifiesta que "literalmente, cambia tu personalidad si llegas a un punto donde consigues un buen físico. Pero también te vuelves muy narcisista. Te dan ganas de salir desnudo".

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Tonight we start filming…!

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El actor también ha confesado que se arrepiente de muchas películas en las que ha participado, y que califica de "basura". Se escuda en parte en la forma en la que el negocio de la industria funcionaba en los 70 y los 80, cuando los contratos eran jugosos "y los jefes las estrellas". Sin embargo, el estadounidense admite que al final aquello le sirvió de mucho: "Mis hijas me preguntan "¿Por qué hiciste esa mierda?". Y yo les digo "¿Cómo te crees que pagué tus estudios? Cállate".