La familia de Cristiano Ronaldo crece: su hermana Katia da a luz

La pequeña Valentina nació el 27 de agosto en Lisboa y su feliz mamá le ha dedicado un extenso mensaje lleno de amor en Instagram.

La familia de Cristiano Ronaldo crece: su hermana Katia da a luz

En medio de los rumores de un posible embarazo de Georgina Rodríguez por una foto junto a Cristiano Ronaldo y sus hijos, un nuevo bebé ha llegado a la familia después de que Katia Aveiro haya dado a luz a una niña llamada Valentina. La hermana del futbolista portugués ha dado la noticia a través de su perfil de Instagram junto a una fotografía en la que aparece junto a su pareja y con la pequeña recogida en sus brazos.

"Y cuando pensábamos que nuestros corazones estaban llenos, exhaustos con tanto amor, llega una pequeña persona, de casi 3,5 kilogramos y 51 centímetros, para demostrarme que todavía tengo mucho que vivir y aprender y, especialmente, amar con todas mis fuerzas. Completamente enamorada de mi hija", comenzó expresando antes de entrar en más detalles sobre el nacimiento en sí.

"Ayer 27 de agosto a las 20:30 horas, nació un pedazo de mí (de nosotros, mío y de su padre). Gracias a todos por los mensajes, ahora toca cuidarse", concluyó junto a varios hashtags en los que desvelaba el nombre que ambos habían decidido ponerle a su pequeña. Se trata del tercer hijo para Katia Aveiro después de los nacimientos de Rodrigo hace diecinueve años y de Dinis, hace nueve.

Entre los comentarios con felicitaciones para la feliz mamá se encontraba uno escrito por Georgina Rodríguez con varios corazones, y es que la nueva pequeña de la familia hará las delicias del resto de los niños, con los mellizos Eva y Mateo y la más pequeña todavía Alana Martina.

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Orgulho que fala ❤️🇵🇹🙏 @cristiano #best #marcaprémiohonra #porondepassadeixasaudade #Cr7 #Deusnocomando

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La hermana de Cristiano Ronaldo anunció que esperaba un hijo con un mensaje muy duro: "No recuerdo mi vida sin ser madre. Y ser madre duele, duele tantas veces... Siento un miedo angustiante de mi futuro, miedo de no tener salud, miedo de los mareos, de los cambios de humor, del cambio de rutinas, de las noches mal dormidas, de los vómitos constantes mezclados con lágrimas. Duelen las contracciones de un parto normal o los cortes de una cesárea. Me duele renunciar a la propia vida para poder vivir la de otro (...). Pero este dolor va a pasar. Yo sé que se irá, porque este dolor me enseña a ser fuerte, a ser más valiente. Mi dios, cuánto amor hay ahí dentro", escribió.