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El mote por el que conocen en palacio a Meghan Markle

El mote por el que conocen en palacio a Meghan Markle

Royal.uk

La duquesa de Sussex ha sido 'bautizada' por sus empleados con un apodo ingenioso que hace alusión directa a su supuestamente desmesurada ambición.

Las cosas no parecen terminar de estabilizarse para Meghan Markle en cuanto a imagen pública se refiere, y hace ya más de un año que la estadounidense pasaba a formar parte de la familia real británica por su boda con el Príncipe Harry. Pero no han sido precisamente pocas las tensiones que ha generado desde que se convirtiera en aristócrata, y a pesar de que los asesores de la corte procuren una y otra vez disipar rumores, parece ser que Meghan tiene dificultades por todos lados y con todo el mundo, incluido su propio servicio.

Y ha sido precisamente este mismo servicio el que ha inventado el mote palaciego de la duquesa que se ha filtrado a los medios. Según informa la revista 'Tatler', los empleados de Kensington habrían apodado a la duquesa de Sussex como 'Me-Gain', en un alarde de juego sonoro con su propio nombre, Meghan, y que en español se traduciría como 'Yo-Gano'. Pero más allá de la perspicacia retórica, el caso es que el mote señala de forma bastante transparente el supuesto talante ambicioso de la exactriz de Hollywood.

Además, no es el primer sobrenombre lleno de mala baba que recibe la esposa del príncipe Harry, pues al parecer previamente se la conocía en los pasillos como 'Duchess Difficult', 'la Duquesa Difícil'.

El conflictivo carácter de Meghan Markle

Y es que en más de una ocasión se han difundido testimonios que claman que Markle tiene una personalidad excesivamente exigente. Según informa 'The Sun', ahora que se encuentra en estado de embarazo la 'royal' tiene unos horarios bastante particulares, que la llevan a requerir ayuda de sus empleados a horas intempestivas, incluso a las 5 de la madrugada.

Estas revelaciones parecen poner la guinda a la serie de renuncias que se han producido en el equipo de la duquesa en los últimos meses. Y es que ya son cuatro los colaboradores de importancia que han abandonado su puesto desde que empezaran a trabajar para Markle. Entre ellos, y aunque se marchará solo una vez nazca el bebé, todo un peso pesado del personal de la realeza, Samantha Cohen, que lleva más de 17 años en el palacio y ejerce las funciones de secretaria.

Meghan Markle con su exsecretaria Amy Pickerill, que dimitió el pasado año.

La escritora y académica Anna Pasternak, especializada en la casa real, ya hizo la pasada semana una declaración tajante: "Creo que Meghan debe darse cuenta de que no puede vivir en la familia real como una estrella de Hollywood de primera categoría". Y otra fuente interna del palacio también comentó que la duquesa "puede ser difícil. Tiene unos estándares muy altos".

La actitud de la exintérprete de 'Suits', además, se encontraría en el polo opuesto a la de su concuñada, la duquesa de Cambridge, que al parecer siempre ha sido mucho más cuidadosa con su conducta dentro del ambiente real y su tesitura con los empleados. La propia relación entre Markle y Kate Middleton ha sido uno de los focos principales de los medios desde el principio, pues son muchos los que claman que el trato entre ambas es más bien frío.

La última controversia: la baja de maternidad

La salida a la luz pública del nuevo mote de Markle solo viene a echar más leña al fuego después de que desatara otro pequeño revuelo al anunciar recientemente que se tomaría seis meses de baja de maternidad. Y es que, de manera muy distinta, la esposa del Príncipe William consideró en su día que tres meses eran más que suficientes. La estadounidense, sin embargo, no volverá a cumplir con sus compromisos oficiales hasta el próximo octubre.

Con tantos frentes abiertos, la Casa Real inglesa ha actuado fichando a la especialista en relaciones públicas Sara Latham, que cuenta en su currículum con la gestión del escándalo ocasionado en el seno del matrimonio Clinton a raíz del 'affair' del expresidente de los Estados Unidos con Mónica Lewinsky. Habrá que ver si su experiencia puede ayudar a truncar el signo negativo que ahora mismo parece ostentar la duquesa de Sussex en la sociedad inglesa.