SUSTO BRUTAL

Un tiburón blanco irrumpe en la jaula donde nadaba un buzo

En las últimas horas se ha convertido en viral el vídeo de un paseo en barco por la isla mexicana de Guadalupe que pudo acabar en tragedia.

Tiburón blanco irrumpiendo en una jaula de buzos.

Los tiburones blancos son sin duda uno de los animales más temidos por los seres humanos. Sin embargo, hay quién desafía a este miedo e intenta verles de cerca desde una jaula sumergida en el mar.

En las últimas horas se ha convertido en viral el vídeo de un turista en una de estas excursiones centradas en el objetivo de avistar tiburones. Sucedió en la isla mexicana de Guadalupe y la experiencia pudo acabar en tragedia… De hecho es un milagro que no terminará así.

El autor del vídeo, el padre de Gabe y Garrett, fue testigo de ello y explica lo sucedido en Youtube.

 

¿Qué paso?

Él describe este suceso como uno muy raro: un tiburón irrumpiendo en una jaula de buzos en lo que a priori parece un comportamiento agresivo del animal. Sin embargo, en realidad no lo es y así lo explica el testigo.

“Estos increíbles tiburones muerden unos trozos grandes de atún que están amarrados con una cuerda. Cuando un tiburón blanco embiste y muerde algo se queda temporalmente ciego. Tampoco pueden nadar hacia atrás. Así que cuando este tiburón se lanzó hacia el cebo, golpeó accidentalmente un lateral de la jaula, probablemente se sintió confuso y sin poder nadar hacia atrás, empujó hacia adelante y rompió su puerta metálica quedando”, relata el turista.

 

¿Quién era el buceador?

El turista también detalla en Youtube quien era esta persona que vio pasar su vida por delante de sus ojos…

“El buceador es un instructor de buceo muy experimentado, mantuvo la calma y cuando el tiburón se revolvió violentamente y consiguió salir de la jaula, el buceador nadó tranquilamente hacia la superficie y salió del agua sin ninguna lesión”.

 

El mérito de la tripulación

El turista también dedica unas palabras al resto de la tripulación y destaca su rápida reacción ante este terrorífico imprevisto. Además, también comenta el efecto posterior que este incidente ha tenido en sus vidas…

“La tripulación del barco hizo un trabajo excelente, levantando la entrada superior de la jaula, analizando esta frenética situación, y el tiburón estaba fuera en pocos segundos. Todos los del barco volvieron a las jaulas al día siguiente, dándose cuenta de que había sido un suceso muy extraño. El dueño del barco, el capitán, y la tripulación tienen que ser elogiados por conseguir que lo que podría haber sido un evento trágico tenga un final feliz. Estoy seguro de que Dios y la suerte también tuvieron que ver”.

Finalmente, el turista también comparte su deseo: “Quiero volver el año que viene para otra aventura con el gran tiburón blanco”.

Será difícil que vuelva a presenciar un suceso tan peligroso y excitante…