US OPEN

El síndrome de Müller-Weiss, la dolencia que atormenta a Nadal

El tenista balear padece una displasia del escafoides tarsiano que se produce en la infancia y se manifiesta en la edad adulta, una enfermedad degenerativa sin solución quirúrgica.

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La lesión crónica que padece Rafa Nadal y que le impedirá disputar el US Open y competir en lo que resta de temporada es en realidad una enfermedad degenerativa que le atormenta desde los 18 años: el síndrome de Müller-Weiss. Es una displasia del escafoides tarsiano que se produce en la infancia y se manifiesta en la edad adulta, siendo una de las causas de dolor crónico de pie bilateral. No tiene solución quirúrgica. Es decir, que no se puede resolver al 100% mediante una operación. Suele manifestarse sobre los 40 años, pero en el caso de deportistas de élite, como el balear, puede aparecer antes debido al fuerte estrés físico al que están sometidos desde el inicio de sus trayectorias.

El problema suele ser la dificultad de su detección y entre las posibles causas están "el déficit nutricional, los problemas endocrinos y que haya una carga lateral importante cuando el dedo gordo es más corto", según Maite García, del colegio de podólogos de la Comunidad Valenciana.

El escafoides tarsiano es un hueso del arco del pie, también llamado navicular porque tiene forma de barco. Por el lado posterior acoge la cabeza del astrágalo y por delante se articula con los huesos cuneiformes o cuñas, que preceden a los metatarsianos de los tres primeros dedos, empezando por el gordo. Es una parte fundamental para el movimiento del pie.

El síndrome de Müller-Weiss produce "un dolor importante y progresivo acompañado de deformidad del hueso que adquiere la forma de coma con protusión dorsal o medial y colapso de la porción lateral", según explica el doctor David López Canapé, especialista en cirugía ortopédica y traumatología deportiva, que explica que "en el caso de que las medidas conservadoras no controlen el dolor, existe una intervención que en la mayoría de los casos debe fijar dichas articulaciones (artrodesis del pie)". Aunque no se trata de una cura definitiva. Al mismo tiempo, esta enfermedad termina por afectar a las rodillas, como ha ocurrido en el caso del ganador de 20 Grand Slams.

Las plantillas mágicas de Nadal

Desde que fue descubierta la dolencia del pie izquierdo de Nadal, el jugador balear se ayudó de unas plantillas especiales que desviaban el punto de apoyo y de unas zapatillas específicamente diseñadas para él que le permitieron seguir compitiendo. Por otro lado, ese cambio forzado de la biomecánica natural de su cuerpo, castigó otras partes del cuerpo de Rafa, principalmente las rodillas y en alguna ocasión, los tobillos.