WIMBLEDON

Carla Suárez, entre lágrimas: "Soy una privilegiada, tengo mucha suerte"

La española se emocionó durante la rueda de prensa posterior a su despedida en la central de Wimbledon al hablar sobre su madre, que también lloró en el estadio.

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Carla Suárez, entre lágrimas: "Soy una privelgiada, tengo mucha suerte"
Wimbledon

Carla Suárez tuvo una despedida muy emotiva este martes en Wimbledon y el torrente de emociones que vivió tanto en la previa, como durante el partido y en los minutos posteriores a su derrota contra Ashleigh Barty, hicieron que se emocionará en la ruede de prensa al hablar sobre lo ocurrido, y particularmente, sobre su madre, Loli, que siguió a su hija en la grada. Como había hecho su progenitora mientras ella abandonaba la pista, Carla no pudo contener las lágrimas al atender a los periodistas.

El partido: "Estaba un poco nerviosa, sólo había jugado en Roland Garros, pero en el segundo set hice un buen juego y disfruté del partido, para dar lo mejor, pero ella lo hizo muy bien. En general, lo he disfrutado".

Despedida: "Wimbledon me ha hecho un gran regalo, no podía pedir más en este día, mi último partido aquí, contra la número uno del mundo, Barty, y en la central, con el techo cerrado... Hoy he sido seguro la jugadora más feliz del torneo".

Barty: "Al final, ella fue muy agradable y se lo agradezco. La gente, el público, se portó también muy bien conmigo".

Su madre: "Mi madre ya había estado otras dos veces aquí, y en todas hace lo mismo, lo graba todo, saca fotos, se lo pasa en grande. Esta vez se ha sentido muy orgullosa de mí y le agradezco todos los días lo que hace por mí".

Competitiva: "No estoy sorprendida por el nivel que he dado, porque lo tengo, aunque me cuesta más jugar en hierba y esta ha sido la última vez, no hay marcha atrás".

Sensaciones: "Nunca quieres salir por la parte alta del cuadro, pero por otro lado, era el mejor partido que podía jugar, en el mejor escenario, con la mejor despedida posible. Cada vez que salgo a la pista, sé que puede ser mi ultima vez y hay muchas emociones que no puedes controlar. Es el mejor regalo que Wimbledon podría hacerme, y lo he disfrutado mucho, ante una de las mejores, por cómo entiende el juego, por cómo respeta a los rivales y por las palabras que dijo antes del torneo sobre mí. Me hubiera gustado ganar, pero espero que los aficionados hayan disfrutado".

Salida de la pista: "Pensé que soy una privilegiada, por poder jugar en esa pista, dar el 100% y que mi madre lo haya podido vivir conmigo. El público me ayudó a ganar ese segundo set cuando las fuerzas me flaqueaban. Estoy muy agradecida. Tengo mucha suerte de poder haber jugado Wimbledon, dos meses después de acabar el tratamiento. Mi madre ha sufrido mucho por todos estos meses que ha tenido que pasar y espero que lo haya podido disfrutar igual que yo".

Humildad al final: "El partido lo ganó Barty y ella se merecía el reconocimiento por su victoria, yo ya había tenido mi momento. Me sentía orgullosa de lo que había hecho, porque el público en el segundo set disfrutó mucho. El ambiente fue espectacular. Esta despedida se quedará siempre en mi recuerdo".