MASTERS 1.000 ROMA

Djokovic dobla victorias y se cita con Nadal en otra gran final

El serbio, que ganó por la mañana a Tsitsipas en cuartos, venció por la tarde a Sonego en semifinales. Será la sexta vez que juegue por el título contra el balear en Roma.

Después de demostrar por la mañana en el partido aplazado de cuartos contra Stefanos Tsitsipas que en el tenis tiene más vidas que un gato, Novak Djokovic jugó por la tarde en las semifinales de Roma contra el local Lorenzo Sonego y también ganó, con casi idéntico sufrimiento: 6-3, 6-7 (5) y 6-2 en dos horas y 44 minutos. Al serbio se le vio fresco pese a la acumulación de horas en pista en el mismo día, que también tenía su rival. Sonego había ganado a Andrey Rublev en tres sets y se enfrentó a un morlaco como Djokovic con menos tiempo de descanso. Gran mérito llevarle al límite.

El número uno del mundo impuso sus galones y jugará su 12ª final del torneo italiano contra Rafa Nadal, que está a la par en ese aspecto. Será el capítulo 57 de la madre de todas las rivalidades, la más repetida. Será el partido 53 de Djokovic por el título de un Masters 1.000, récord absoluto igual que los 36 trofeos que atesora en la categoría. En ambos casos está una unidad por encima del balear, a quien ha visto en la última ronda del Foro Itálico cinco veces, con balance favorable para el español por 3-2. Sonego jugó con entusiasmo, apoyado por sus paisanos en la Centrale, pero le vino un pelín grande el envite. Y eso que sabía lo que era ganar a Djokovic, porque lo hizo el año pasado en Viena, en su único duelo precedente. Su torneo, no obstante, es para enmarcar, porque antes de las semifinales se llevó por delante a Thiem, Rublev y Monfils. Saldrá de Roma con una imagen muy buena y cinco puestos más arriba en el ranking, en el 28º.

Contención contra bravura

Djokovic falló muy poco y le contuvo bien en el primer parcial y se veía ganador por la vía rápida. Porque Lorenzo no le inquietó casi nada al resto hasta el 5-5 del segundo, cuando tuvo dos opciones de break que, además, eran de set. Gozó de otras dos en el 6-5, donde levantó sendos puntos de partido (como el que salvó contra Thiem) antes de consumar su primera rotura justo después de haber encajado una. En el desempate no era sencillo que sorprendiera al balcánico, aunque estuvo bravo y lo consiguió tras levantar un 0-3. Con su servicio se entregó y tiró tanto de la potencia con el drive y del coraje, que se merecía el alargue ante un Djokovic estándar, rápido, flexible como un junco y letal con su dictador revés y sus restos malintencionados.

El efecto de la igualada le sentó muy bien a ‘Karate Kid’, como se le llama ya por la cinta que lleva en la cabeza y el parecido razonable con el actor Ralph Macchio. Salió a por todas en el tercer manga y tuvo un 0-40 que se esfumó, igual que la resistencia de sus piernas. Fue entonces cuando Djokovic dijo basta, se puso serio, tomó ventaja (4-1) y ya no dejó lugar a más sorpresas. Así son los campeones y su sentido abrazo y aplauso al perdedor también lo demuestra. Se viene un partidazo entre el de Belgrado y Nadal. No se lo pierdan.

Resultados Masters 1.000 Roma.