Federer: "Estar en semifinales supera mis expectativas"
Roger Federer llega al duelo de este viernes ante Nadal sin traicionar los pilares de su rutina: descanso, calendario reducido, familia, alimentación libre y vida fuera del tenis.


Roger Federer llevaba tres años sin jugar en tierra y cuatro sin aparecer por Roland Garros. En 2016, una lesión en la espalda le apartó de la campaña de arcilla tras Roma, y en 2017 y 2018 decidió saltársela para llegar con más opciones a Wimbledon. A pesar de la inactividad en la superficie que peor se le ha dado a lo largo de su extensa carrera (solo ha ganado en ella 11 de sus 101 títulos, ver gráfico), ya está en las semifinales del Grand Slam parisino y se enfrentará mañana a Nadal.
"Esto no me ocurrió el año pasado, así que puedo decir que supera mis expectativas. Extrañaba a los franceses y estoy muy emocionado por enfrentarme a Rafa. Espero recuperarme en este par de días y dar lo mejor de mí", dijo el suizo tras vencer a su compatriota Wawrinka en cuartos. Este miércoles decidió darse un respiro. Su nombre no apareció en la hoja de horarios de entrenamientos, así que no tenía previsto ejercitarse como sí hubiera querido Nadal, que no lo hizo por la lluvia (se entretuvo jugando al parchís). Ambos llegarán al partido de mañana con un día más de reposo que los otros semifinalistas (Djokovic y Thiem son los favoritos) tras la suspensión de la jornada de ayer por el mal tiempo en París.
Yep I know,
— Roger Federer (@rogerfederer) June 5, 2019
A day off 😁 https://t.co/xzuU296v39
Tomarse días de asueto forma parte desde hace tiempo de la rutina de Federer, quien considera que saltarse una jornada de trabajo no va a hacer que su tenis se resienta y menos si es para disfrutar junto a su esposa y sus cuatro hijos. Cerca de cumplir 38 años, también ha apostado por reducir drásticamente su calendario para estar más fresco en los grandes torneos, aunque este curso ha añadido tres en tierra. Son algunos de los pilares del estilo de vida al que es fiel el ganador de 20 majors.
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Al contrario que otros jugadores, Federer no hace dieta. Come de todo, incluidos dulces y chucherías. Gofres, chocolate, mermelada, bombones, pizza, helados... son parte de su ingesta habitual, según publicó Bussiness Insider. "Me gustan los dulces y no me siento mal por eso. Puedo hacerlo y jugar al tenis", dijo en una entrevista para El País, en la que reconoció que está aprendiendo a cocinar bien la pasta (es imagen de Barilla).

Futuro después del tenis
Además, el helvético tiene un ojo puesto en su futuro, en lo que hará cuando se retire. Promueve la Laver Cup, competición que enfrenta a Europa contra el resto del mundo, que este año se celebrará en Ginebra con Nadal en la alineación. Consiguió que la ATP la reconozca. Y está muy pendiente de su Fundación. Este jueves volverá a pensar en tenis y se preparará para medirse con Rafa Nadal practicando con un zurdo como el balear. Sabe que "eso lo cambia todo".

