Djokovic firma un 10-1 que destroza a Monfils
El serbio va 51-1 este año antes de verse con Tsonga


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Poco después de que Jo-Wilfried Tsonga extendiera su racha victoriosa sobre Nicolás Almagro (5-0) y le batiera por un doble 6-4 en los cuartos de la Rogers Cup, Novak Djokovic sorteó turno con Gaël Monfils, número siete del mundo, reciente finalista en Washington. A los diez minutos del sorteo, el público del Uniprix Stade de Montreal se planteó que podía hallarse ante un duelo igualado: 2-2 y punto de break para Monfils en el primer juego. Ilusión, espejismo.
Poco más de una hora después, y mientras Nadal paseaba en bicicleta por Montreal ("Para limpiar mi mente", dijo), Djokovic estrechaba la mano de Monfils tras ganar diez de los once últimos juegos: parcial triturador de 10-1 que cerró la noche con 6-2 y 6-1. El iluminado Djokovic incrementa a 51-1 su balance de 2011 y, con el paso a semifinales, se asegura la defensa de los 360 puntos que consiguió en 2010 en esta misma ronda. "El tenis de hoy es todo movimiento y movilidad en pista, para poder defender al máximo cualquier punto", marca el viejo gurú Bollettieri. En movilidad y defensa, Djokovic parece estar embrujado: como impenetrable. "Jugué mi mejor partido del torneo, todo fue increíblemente bien", asumió Djokovic, que en la pasada madrugada se colocaba ante el martillo pilón de Tsonga, quien cara a cara aún domina a Novak: 5-3. La otra semifinal, Fish-Tipsarevic.