El mundo de Roncero

El Madrid es mi razón de ser y la de millones de aficionados en todo el mundo. Cargamos una mochila maravillosa con 13 Copas de Europa y 33 Ligas. La vida sigue siendo blanca y bella...

Autor: Tomás Roncero

EL MUNDO DE RONCERO

23 de abril, Día de los Galácticos

Ese día se jugaron dos partidos que encumbraron el modelo. En 2002, venció al Madrid al Barça en el Camp Nou y en 2003, Ronaldo destrozó al United.

23 de abril, Día de los Galácticos

El 23 de abril no es un día cualquiera para los madridistas. Y menos para los añorados Galácticos. Esta fecha se convirtió en un símbolo del poder en Europa de ese equipazo fabricado a base de acumular Balones de Oro hasta lograr conformar un once que era un deleite para la vista. Florentino Pérez, al acceder a la Presidencia del club el 16 de julio de 2000, tenía muy claro que sólo acumulando talento y lo mejorcito de Europa y del Mundo se podría rentabilizar su modelo. Por eso fueron llegando Figo (en el verano de 2000), Zidane (2001), Ronaldo (2002) y Beckham (2003).

Pues el 23 de abril se jugaron dos partidos que encumbraron ese modelo. En esa fecha del año 2002, Día de Sant Jordi, venció al Madrid al Barça en el Camp Nou (0-2) en la ida de las semifinales de la Champions. Fue la noche del golazo de vaselina de Zidane a Bonano, que abrió el marcador y puso la primera piedra para conquistar la Novena (con el sello del propio Zizou con su famoso golazo de volea en Glasgow). Ya en el descuento, McManaman puso el broche con otro gol de vaselina que silenció el Camp Nou hasta mortificarlo. La portada del AS fue ese día un deleite para los madridistas: "San Jordi Blanco".

Y el 23 de abril de 2003, justo 365 días después, se produjo la otra gran noche europea de los Galácticos. Fue en Old Trafford, ese Teatro de los Sueños que a los merengues nos trae tan buenos recuerdos (hace nada recordábamos el 20 aniversario del glorioso taconazo de Fernando Redondo allí). Pues ese 23-A el Madrid de Del Bosque destrozó al United con un hat-trick imperial e inolvidable de Ronaldo Nazario. A Barthez le amargó la velada el brasileño. En el primer tiempo abrió la lata con un derechazo al primer palo del portero francés, campeón de Mundo con los Bleus. Y en el segundo tiempo completó la fiesta con un gol a placer, tras asistencia perfecta de su amigo y compatriota Roberto Carlos, y con otro tanto de bandera al soltar un derechazo desde fuera del área que entró por la escuadra de los red devils. Cuando Del Bosque le suplió cerca del final todo Old Trafford se puso en pie para despedir a Ronaldo. Es de los momentos más emotivos que he vivido como periodista y aficionado al fútbol. Tuve el privilegio de estar allí. Sí, en un 23 de abril, Día de los Galácticos…