Exhibición de caballos Lusitanos en los jardines del Palacio de Queluz al norte de Lisboa, descendientes de la familia de los caballos ibéricos salvajes que fueron domesticados en el siglo XVIII por la yeguada de Alter do Chao en el sur de Portugal. (REUTERS)
Exhibición de caballos Lusitanos en los jardines del Palacio de Queluz al norte de Lisboa, descendientes de la familia de los caballos ibéricos salvajes que fueron domesticados en el siglo XVIII por la yeguada de Alter do Chao en el sur de Portugal. (REUTERS)
Exhibición de caballos Lusitanos en los jardines del Palacio de Queluz al norte de Lisboa, descendientes de la familia de los caballos ibéricos salvajes que fueron domesticados en el siglo XVIII por la yeguada de Alter do Chao en el sur de Portugal. Jose Manuel Ribeiro (REUTERS)
Exhibición de caballos Lusitanos en los jardines del Palacio de Queluz al norte de Lisboa, descendientes de la familia de los caballos ibéricos salvajes que fueron domesticados en el siglo XVIII por la yeguada de Alter do Chao en el sur de Portugal. Jose Manuel Ribeiro (REUTERS)
Exhibición de caballos Lusitanos en los jardines del Palacio de Queluz al norte de Lisboa, descendientes de la familia de los caballos ibéricos salvajes que fueron domesticados en el siglo XVIII por la yeguada de Alter do Chao en el sur de Portugal. (REUTERS)
Exhibición de caballos Lusitanos en los jardines del Palacio de Queluz al norte de Lisboa, descendientes de la familia de los caballos ibéricos salvajes que fueron domesticados en el siglo XVIII por la yeguada de Alter do Chao en el sur de Portugal. (REUTERS)
Exhibición de caballos Lusitanos en los jardines del Palacio de Queluz al norte de Lisboa, descendientes de la familia de los caballos ibéricos salvajes que fueron domesticados en el siglo XVIII por la yeguada de Alter do Chao en el sur de Portugal. (REUTERS)
Exhibición de caballos Lusitanos en los jardines del Palacio de Queluz al norte de Lisboa, descendientes de la familia de los caballos ibéricos salvajes que fueron domesticados en el siglo XVIII por la yeguada de Alter do Chao en el sur de Portugal. (REUTERS)
Exhibición de caballos Lusitanos en los jardines del Palacio de Queluz al norte de Lisboa, descendientes de la familia de los caballos ibéricos salvajes que fueron domesticados en el siglo XVIII por la yeguada de Alter do Chao en el sur de Portugal. (REUTERS)
Exhibición de caballos Lusitanos en los jardines del Palacio de Queluz al norte de Lisboa, descendientes de la familia de los caballos ibéricos salvajes que fueron domesticados en el siglo XVIII por la yeguada de Alter do Chao en el sur de Portugal. (REUTERS)
Exhibición de caballos Lusitanos en los jardines del Palacio de Queluz al norte de Lisboa, descendientes de la familia de los caballos ibéricos salvajes que fueron domesticados en el siglo XVIII por la yeguada de Alter do Chao en el sur de Portugal. (REUTERS)
Exhibición de caballos Lusitanos en los jardines del Palacio de Queluz al norte de Lisboa, descendientes de la familia de los caballos ibéricos salvajes que fueron domesticados en el siglo XVIII por la yeguada de Alter do Chao en el sur de Portugal. (REUTERS)
Exhibición de caballos Lusitanos en los jardines del Palacio de Queluz al norte de Lisboa, descendientes de la familia de los caballos ibéricos salvajes que fueron domesticados en el siglo XVIII por la yeguada de Alter do Chao en el sur de Portugal. (REUTERS)