Han pasado cuatro años desde que se estrenó la primera parte de ‘Resacón en Las Vegas’, una comedia pequeña que se convirtió en la sensación de la temporada gracias a un humor gamberro que parecía desaparecido de nuestras pantallas. El éxito hizo que aquella historia sobre un grupo de amigos de juerga por una despedida de soltero se alargara hasta convertirse en saga, cuya tercera y última parte se estrena este viernes. Un filme que nos sirve de excusa para repasar otras borracheras míticas de la historia del cine que, por cierto, no siempre son tan divertidas.
Que Nicolas Cage consiguiera un Oscar por su papel de alcohólico en esta película ya nos da una idea de hasta qué punto es buena ‘Leaving Las Vegas’, que muestra la cara menos amable del alcohol.
A Billy Bob Thornton no le costó mucho meterse en la piel de un borracho ladrón que trabaja en navidades como Santa Claus en ‘Bad Santa’, comedia negra producida por los hermanos Coen.
Antes de probar la primera gota de alcohol los niños llevan décadas aprendiendo los efectos de cogerse una buena cogorza con la secuencia de los elefantes rosas en ‘Dumbo’, una de las resacas más gráficas que se han visto en la gran pantalla.
Un poco al rebufo de ‘Resacón en Las Vegas’ llegó hace un par de años al cine ‘La boda de mi mejor amiga’, que nos enseñó que las chicas, cuando quieren, también pueden ponerse de lo más escatológicas. Para el recuerdo quedará la escena de su protagonista completamente beoda durante un vuelo haciendo apariciones estelares en la primera clase de un avión.
Ni siquiera los extraterrestres se libran de pillarse un pedo de vez en cuando. El problema es que cuando E.T. descubrió la cerveza fue Elliot el que acabó pagando los platos rotos.
El año pasado se estrenó una de las películas más salvajes de los últimos tiempos, ‘Project X’, que narra a modo de found footage los efectos de una fiesta adolescente que comienza como algo pequeño y acaba arrasando un barrio entero.
A Woody Allen no se le suele ver bebiendo alcohol. Quizás por eso prefirió que fuera Owen Wilson el encargado de poner voz y cuerpo a su alter ego en ‘Midnight In Paris’, película en la que un americano conocía a las figuras claves de la cultura europea del siglo pasado yéndose de borrachera con ellos.
No podemos terminar sin acordarnos de una de las películas independientes que más ha hecho por extender la cultura de amor al vino en todo el mundo. Nos referimos, cómo no, a ‘Entre copas’, aquel título dirigido por Alexander Payne que ganó un Oscar.