Lamborghini Aventador J, listo para despegar

Lamborghini Aventador J, listo para despegar

¿Qué hacer cuando el coche deseado no reúne todos los requisitos? Crear uno a medida. Así nace el Lamborghini Aventador J. Una bestia única en su especie.

No tiene ni capota ni parabrisas. Tampoco cuenta con sistema de audio o GPS. A priori, con estos datos, pocos querrían llevar en su bolsillo las llaves de este coche, pero si decimos que se trata de una maquina de 6,5 litros y 12 cilindros y cuyo valor supera los dos millones de euros, la historia cambia.

Se trata del Lamborghini Aventador J, un automóvil creado por encargo -de un jeque árabe, se dice- completamente abierto, con dos escudos como única protección contra el viento. Con el poderío de su padre (el Aventador), todo está pensado al milímetro para que esta bestia de la escudería italiana vuele.

Además de con un escueto equipamiento interior, los ingenieros han reducido aún más su peso gracias al Carbonskin o piel de carbono. Un nuevo material (patentado por Lamborghini), formado por la mezcla de fibra de carbono con resina epoxídica, con el que se han fabricado, entre otros elementos, el alerón frontal y trasero y unas barras de seguridad ubicadas en el interior, detrás de los asientos.

A pesar de que su aspecto recuerda a un monoplaza de Fórmula 1 (especialmente el alerón delantero), el automóvil cumple todos los requisitos para circular por ciudad legalmente. Eso sí, sólo existe uno en el mundo por lo que te recomendamos que eches un vistazo largo a la foto.