F1 | MONZA

El otro problema de Hamilton

Russell elevará el listón de Bottas en 2022 y llega "en igualdad de condiciones". Lewis afirma: "No es mi estilo cortar las alas a otro piloto para ganar".

Monza
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Lewis Hamilton (Mercedes). Monza, Italia. F1 2021.
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Lewis Hamilton tendrá a su sexto compañero en una parrilla de Fórmula 1 en 2022. Saltaron chispas con Alonso (2007), Button (2010-2012) y Rosberg (2013-2016), hubo pleno entendimiento con Kovalainen (2008-2009) y Bottas (2017-2021) y curiosamente ganó la mayor parte de sus títulos, cinco de siete, junto a los escuderos finlandeses. El papel que desempeñará George Russell en Mercedes a partir del año que viene no parece encajar con ninguno de los dos roles anteriores. No es un campeón, ni el piloto asentado en el equipo, pero tampoco es un ‘segundo’.

En Monza, pocos días después de que se confirmara "el secreto peor guardado de la F1", los dos pilotos ingleses comentaron el futuro que depara a Mercedes. Y Russell lo dejó bien claro: "Voy con las mismas posibilidades (que Lewis), eso me lo han dejado muy claro. Mercedes siempre da a los dos pilotos la mejor oportunidad". En cualquier caso, llega en son de paz: "Creo en mí mismo, tengo altas expectativas, pero Lewis es siete veces campeón por una razón. Veo mi relación con Mercedes como algo a largo plazo". Al fin y al cabo, Hamilton ya no tiene tantos años de carrera por delante y a Russell le merecerá la pena esperar, como hizo Leclerc en Ferrari.

El campeón celebra la llegada del joven Russell (23 años por sus 37), a quien define como "el futuro de la F1", si bien hizo campaña por la renovación de Bottas, "un verdadero amigo". Lo que desmiente Sir Lewis es su capacidad para vetar pilotos en Mercedes, o haberlo hecho en el pasado: "Ese no es mi estilo, cuando llegué a Mercedes en 2013 le dije a Ross Brawn que quería igualdad de oportunidades, y es lo mejor ganar así, porque sabes que lo has hecho frente a un compañero a su mejor nivel. Ganar cuando alguien tiene las alas cortadas no me interesa".

Todo esto, con varios meses por delante para tantear posiciones antes de sentarse en Brackley y trabajar en el coche de 2022. Las tensiones entre compañeros son sutiles y normalmente no salen del garaje. Lo que sucedía en 2016 con Rosberg y Hamilton a punto de estallar era consecuencia de la lucha por el Mundial entre dos pilotos con el mismo coche. Eso, el año que viene, no parece posible: Verstappen y Red Bull son candidatos a todo y Russell y Hamilton tendrán un enemigo común para ponerse de acuerdo en algo. Como si Mad Max, por sí solo, no fuera ya un problema para las aspiraciones del piloto más exitoso de todos los tiempos.