F1 (BAKÚ) | CARLOS SAINZ

"Las dificultades al cambiar de coche no son noticia para mí"

Con el podio de Mónaco reciente, "había que salvar el fin de semana", Sainz habla con AS en Bakú antes de un fin de semana que será muy diferente.

Azerbaiyán
Carlos Sainz (Ferrari). Bakú, Azerbaiyán, F1 2021.
Scuderia Ferrari Press Office

La zona mixta debió salir volando en la ventosa orilla del mar Caspio, así que las charlas de paddock se pueden mantener en movimiento. Los 300 metros que separan el corralito de las televisiones y el hospitality de Ferrari’ en Bakú cunden cuando se completan junto a uno de los pilotos de moda en esta parrilla. Carlos Sainz (Madrid, 26 años), segundo clasificado en el pasado GP de Mónaco, se distancia de quienes cambiaron de equipo este año y ahora lo sufren, o incluso lamentan. Apenas le separan dos puntos de su compañero y ya se ha llevado un trofeo a la oficina. Sobre mudanzas, enfados y rectas habla Sainz con AS en Azerbaiyán.

—Le preguntaban bastante en las ruedas de prensa por su facilidad para adaptarse a otros monoplazas. Parece que ya se le considera como uno de los mejores de la parrilla en ese apartado…

—No lo sé, a mí me sorprende que esto sea noticia este año, cuando en las temporadas anteriores, que a mí me ha tocado cambiar de coche tres veces, nadie lo tenía tan en cuenta. Nadie pensaba que era tan complicado, pero yo siempre que tenía la oportunidad en los medios os contaba lo diferente que pueden llegar a ser dos coches de F1. Quizás este año, que tantos pilotos han cambiado de equipo, es más relevante por eso. No es noticia para mí, sé que al cambiar de coche y equipo es muy difícil alcanzar un nivel tan bueno (Entre 2017 y 2021 ha pilotado para Toro Rosso, Renault, McLaren y Ferrari).

—¿Cómo marcha ese proceso?

—Todavía hay cosas que mejorar, el proceso sigue, he pasado mucho tiempo en la fábrica para comprender cada detalle del coche, también para saber por qué Charles es tan rápido en clasificación. Se pueden hacer muchas cosas como piloto, los F1 de hoy son muy complejos y hay que dedicarles mucho tiempo. Aunque si no tienes la capacidad de adaptarte y ser abierto, es imposible. Tuve que cambiar técnicas de McLaren a Ferrari, es complejo y requiere de tiempo y detalles. El desafío me gusta, claro. Pero cuando estás en la pista y te faltan dos décimas no es divertido, porque tienes que salir de tu zona de confort. Haces una vuelta muy buena y de repente Charles lo hace mejor.

—¿Se le pasó el enfado de Mónaco?

—Se me ha pasado… pero es un fin de semana del que me acordaré por las cosas buenas y las malas. No lo disfruté como debería el domingo, seguía bastante enfadado por el sábado y lamentando no estar en la primera fila por las circunstancias de la clasificación. El domingo sentí que el segundo puesto no era suficiente con el ritmo que habíamos tenido durante el fin de semana, pero según pasaron los días me sentí más conforme. Mónaco es historia, ahora hay que centrarse en Bakú.

—¿Por qué era tan importante lograr pronto ese podio?

—Sobre todo, porque era un fin de semana en el que el coche estaba para hacerlo. Yo fui muy rápido durante todo el fin de semana, fui muy rápido en todas las sesiones y el cuarto en la parrilla fue bastante deprimente. Había que salvar el fin de semana. Si le añades dos factores, en un sitio como Mónaco, y para un equipo como Ferrari, quizás por eso sabe más especial.

—¿Y por qué es tan improbable un segundo puesto en Bakú con lo fuerte que fue Ferrari en Montecarlo?

—Porque aquí tenemos una recta larguísima, no llevamos el mismo alerón y el ‘set-up’ del coche cambia completamente. En cuanto cambias reglajes y alerones, estás modificando variables muy importantes como para esperar que en otro circuito vayamos a ir igual. En Bahréin éramos octavos por alguna razón, aunque en Mónaco un Ferrari hiciera la pole. Son circuitos muy diferentes. Es otro circuito urbano, pero Bakú es muy complejo, pasamos dos kilómetros con el pie a fondo y eso es una debilidad para nosotros.