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El día que Alonso metió miedo con un coche de museo

El asturiano rodó en tiempos de vuelta rápida con el Renault R25 en sus vueltas de exhibición de Abu Dhabi, que tuvieron una repercusión mundial por el ruido del V10.

El sonido del R25 en el asfalto de Yas Marina enamoró al propio Lewis Hamilton. Las 15 vueltas de exhibición que completó Fernando Alonso al volante del coche que le hizo campeón del mundo en 2005 dieron la vuelta al mundo. Sólo unos pocos afortunados lo presenciaron en directo en el circuito del emirato, y miembros del personal de todos los equipos se asomaron al 'pit lane', entre ellos varios pilotos, para ver pasar a un monoplaza de época. Lo que no mucha gente esperaba era que el asturiano, de 39 años, rodase por debajo de la vuelta rápida de carrera y con registros que le hubieran clasificado para disputar el GP frente a los coches modernos. Impensable.

El gemido del motor V10 (que desapareció con esta generación de monoplazas) revolucionó al paddock. De hecho, fue el tema de conversación en los prolegómenos del gran premio. Toto Wolff, jefe de Mercedes F1, se preguntaba: "Es una reliquia del pasado, cuando el CO2 no era una preocupación y la movilidad eléctrica no existía. Pero estoy de acuerdo con que el coche fue espectacular, muy pequeño, 150 kilos más ligero y con un motor que chilla. Eran tres o cuatro segundos más lentos que nosotros y parecen más rápidos por la TV. Tenemos que aprender algo. ¿El sonido? Veo imágenes sin el sonido y también parece espectacular".

"No se puede pilotar este coche despacio", dijo Alonso al bajarse, en la recta de meta. En su caso, ni este ni ninguno. "Fue increíble, un privilegio. Muy diferente de los coches modernos, no tienes que recargar la batería. Es pura competición y trae muchos recuerdos desde dentro el coche. No puedo pilotar este coche más despacio, es algo natural, espero que no sea la última vez que lo utilizamos. Doy gracias a Renault por estos años y doy la bienvenida a Alpine para el futuro", afirmó Alonso, quien no ocultó que la puesta a punto fue un tema a debate durante el fin de semana: "Tuve mucho subviraje el sábado así que cambiamos el alerón delantero, aunque también se cambió el neumático. Este coche no estaba diseñado para ser conducido con slick, no lo ajustamos bien".