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El Rally de Ourense ha roto la barrera contra el coronavirus

La primera cita del Campeonato de España estableció estrictos protocolos para sacar adelante la competición. La colaboración de los aficionados fue fundamental.

El Rally de Ourense ha roto la barrera contra el coronavirus

Todas las miradas estaban puestas en el Rally de Ourense. La prueba inaugural del Campeonato de España ha cargado con la responsabilidad de ser la primera cita oficial de carácter nacional que se disputa desde que empezó la crisis sanitaria del Covid-19. Y ha superado el reto con nota, ya que se ha disputado sin incidencias, respetando las medidas sanitarias, y todo ello a pesar de que el público ha vuelto a acudir en masa a las cunetas.

Para muchos deportes la solución contra el coronavirus es sencilla: eventos a puerta cerrada, sin espectadores, amén de estrictos protocolos de seguridad para evitar el Covid-19. Fútbol, baloncesto, fórmula 1 o motociclismo han proseguido su actividad sacrificando la presencia de los aficionados. Pero un rally, que se disputa en carreteras abiertas y en un amplio espacio geográfico, no puede impedir que acuda el público a las cunetas de los tramos.

El reto era importante, pero la Escudería Ourense no se ha amilanado. “Hemos seguido los protocolos deportivos que nos han llegado a nivel nacional y regional, e incluso hemos intentado mejorarlos”, explica Julio Bouzo, presidente del comité organizador de la prueba. “Lo más doloroso ha sido tener que cancelar las ceremonias de salida y entrega de premios, y lo más complicado convertir la zona de asistencia en un búnker al que sólo podían acceder las personas que venían a trabajar y habían cumplimentado una declaración Covid-19”.

Bouzo explica que “hemos tenido un ligero aumento en el presupuesto al comprar termómetros para tomar la temperatura en todos los controles, cuatrocientas mascarillas, aunque algunas nos las han regalado, y gel hidroalcohólico. Además, hemos realizado una intensa campaña de concienciación en los medios de comunicación. Pero lo peor ha sido la presión brutal por ser los primeros, ya que todas las miradas estaban puestas en nuestro rally. Por suerte, Ourense sólo tenía cuatro casos antes de empezar la prueba, y eso también ha ayudado”.

El caso es que cerca de cien mil aficionados han vuelto a disfrutar de un rally del Campeonato de España, todos ellos con sus correspondientes mascarillas y guardando la distancia de seguridad. El deporte de los derrapes y los tramos cronometrados ha vuelto a la acción y se espera que así continúe hasta que en noviembre se culmine la temporada en Canarias tras pasar por Ferrol, Oviedo, Llanes, Salou y La Nucía, con una fiesta final en diciembre en el Jarama.