RALLY DE SUECIA

El Príncipe Carlos Felipe, copiloto de Ogier

El representante de la Casa Real Sueca disfrutó de la conducción del hexacampeón en el hipódromo de Karlstad. “Ha sido fantástico, pero debo aprender francés”, dijo.

El Príncipe Carlos Felipe, copiloto de Ogier

A río revuelto, ganancia de pescadores. La cancelación del primer tramo del Rally de Suecia, la superespecial del hipódromo de Karlstad, ha permitido al Príncipe Carlos Felipe disfrutar de la conducción de Sebastien Ogier desde el asiento que habitualmente ocupa Julen Ingrassia. Y disfrutó de lo lindo, como atestiguaba su gesto al acabar.

"Ha sido fantástico. ¡Qué paseo! Puede que tenga aprender un poco más de francés y ¡entonces estaremos listos!", bromeó al acabar la corta especial de 1,9 kilómetros con Ogier también sonriente tras el viaje que le dio al representante de la Casa Real Sueca. A pesar de que no le cantó notas, como es lógico, marcaron el segundo mejor tiempo, sólo superados por otra pareja inusual, la de dos pilotos en el mismo coche, Jari-Matti Latvala y Juho Hanninen. Como ocurrió por la mañana, los Toyota coparon las tres primeras plazas, con Kalle Rovanpera en tercera posición.

Con el piso sin nada de nieve, los coches dejaban constancia de lo que sufren los clavos sobre tierra, ya que al ser de noche saltaban chispas sin parar. Algunos, como el campeón reinante Ott Tanak o su compañero en Hyundai Craig Breen, que fueron descaradamente lentos en protesta por la pantomima del tramo anulado, que pasó a convertirse en el segundo ‘shakedown’ de la prueba.

Mañana comienza la verdadera acción, con todo el munto pendiente de las temperaturas y posibles nevadas de esta noche, que podrían salvar el poco pellejo que le queda a esta descafeinada prueba.