MOTOGP

Aprilia consuma una revolución que puede crear tendencia

La fábrica de Noale ha desvelado en Sepang la revolucionaria RS-GP 2020, una moto que está generando mucha curiosidad en el paddock.

@ApriliaOfficial
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"Sólo vi algunas fotos y tengo curiosidad por ver la moto en vivo". Esta es la confesión que ha realizado Gigi Dall’Igna, el gran 'gurú' del Mundial de MotoGP, sobre la nueva Aprilia RS-GP 2020. Una moto, la primera bajo la batuta de Massimo Rivola, que no sólo ratifica la firme apuesta del fabricante de Noale por comenzar a progresar posiciones en la parrilla, sino que incluye algunas soluciones técnicas que pueden crear tendencia en el campeonato.

Marco De Luca, Paolo Biasio o Adriano Cabras son algunas de las cabezas visibles de un proyecto que se ha desarrollado en el túnel del viento de Toyota en Colonia (Alemania). Comenzando por su filosofía, la nueva montura transalpina es más pequeña y estrecha gracias al motor de 4 cilindros en V a 90 grados que integra en su interior el nuevo chasis de aluminio de doble viga.

Sin embargo, los elementos que más sobresalen son las dos grandes alas con perfil cónico que están fijadas por debajo del carenado delantero y ocupan el espacio de las aletas del año pasado, así como su apariencia rememora, en exceso, a los alerones delanteros presentes en los monoplazas del Mundial de Fórmula 1. Un brillante recurso que ha permitido reducir el tamaño de la parte frontal del carenado, ya que ahora se genera una carga vertical delantera, y mitigar los caballitos y resistencia al avance que pueda experimentar la moto en las fases de aceleración y velocidad en recta respectivamente.

El lateral de la RS-GP 2020 también nos permite descubrir que los ingenieros de la provincia de Venecia han dado un paso más al concepto estrenado por Ducati la temporada pasada en esta zona y han recubierto en una misma pieza el guardabarros y el sistema de entrada de aire de los frenos, creando de esta forma un conducto más eficiente que reconduce el flujo de aire hacia la parte trasera, expulsa mejor el aire caliente y disminuye las turbulencias de la rueda delantera.

Por último, el doble escape se ha situado bajo el colín en su sección derecha en un intento por generar un extra de carga aerodinámica en la parte trasera, si bien lo que destaca en esta demarcación es el mayor tamaño del colín en comparación con la dimensión que poseía en la RS-GP 2019. Una concepción que invita a pensar que De Luca ha instalado un amortiguador de vibraciones para evitar que las oscilaciones del motor o chasis se transmitan a los neumáticos y afecte al estilo de pilotaje de Aleix Espargaró, el único piloto confirmado hasta el momento tras el positivo de Andrea Iannone.

Cabe recordar que Aprilia volvió al Mundial de MotoGP hace cinco años, si bien no fue hasta al siguiente año cuando compitió con una RS-GP fabricada completamente en la región de Véneto. Tras un arduo 2019, donde fueron el peor fabricante de la competición, su director técnico, Romano Albesiano, prometió que este año ejecutarían una revolución que en Malasia está dando sus primeros pasos. A falta de resultados oficiales, por el momento está creando una gran expectación en el paddock. Una señal de que a veces hay que dar un paso atrás para dar dos hacia adelante.