MOTOGP | GP DE MALASIA

Aspar: “Martín y Bagnaia serán referencia también en MotoGP”

Presentación del equipo Aspar de 2015.

Los dos pilotos con bola de título en Malasia compatieron su box en 2015 y 2016 con la débil Mahindra lo que cree que les vino bien: "El hambre agudiza el sentido".

Francesco Bagnaia y Jorge Martín pueden proclamarse campeones de Moto2 y Moto3, respectivamente, en las carreras de Sepang y ambos tienen un pasado común, como compañeros del equipo de Aspar en las temporadas de 2015 y 2016. A los dos les tocó sufrir al manillar de la Mahindra, moto india por debajo en prestaciones de las Honda y KTM, pero con la que el italiano se apañó para lograr dos victorias y siete podios totales, y con la que el español dio sus primeros pasos en el Mundial con un podio en su haber. En el equipo les conocían como Chip y Chop, las ardillas de dibujos animados, y Aspar tiene claro el hambre que generaba la Mahindra les agudizó el sentido.

-¿Qué es lo primero que se le pasa por la cabeza al nombrarle a Martín y Bagnaia?

-Para mí es una satisfacción y una gran alegría ver que dos pilotos que estuvieron con nosotros dos años, haciendo además una gran temporada los dos con las motos que teníamos, pueden ser campeones del mundo. Es realmente muy positivo. Los dos tienen un talento enorme como pilotos y, además, a nivel personas tuvimos dos pilotos que entre ellos tuvieron una excelente relación, lo que no es fácil.

-La Mahindra, con sus dificultades y deficiencias, ¿cuánto les ayudó a pulirse como pilotos?

-No cabe duda que, como digo yo siempre, el hambre agudiza el sentido y, cuando tienes una moto que no te da el cien por cien que te hace falta para ganar, el piloto y el equipo tienen que esforzarse mucho más. Eso te hace ir más al límite, tanto en curvas como en frenada o en aceleración. ¿Y qué ocurre? Que ese mismo piloto, que ha estados sufriendo y arriesgando más que los demás, porque no tenía una moto cien por cien competitiva, cuando se la das se ve esa diferencia al dejar de sufrir.

-¿Siente que a Martín le faltó paciencia para aguantar un poco más en su equipo y que habría podido ser igualmente campeón con su KTM como ojalá lo sea con la Honda de Gresini?

-(Sonríe). Hombre, nosotros le hicimos una grandísima oferta, pero él tenía prisa y es comprensible. A mí me hubiese encantado que siguiese con nosotros. Sigo pensando que es un piloto con un talento brutal y que tiene todas las condiciones para ser campeón. Claro que me hubiera encantado que siguiera con nosotros.

-Martín siempre ha tenido muy claro que salen más pilotos españoles de Cataluña y de Valencia que de Madrid porque los de la zona centro no tienen tantas ayudas. ¿Cómo ve ese punto de vista?

-Tiene mucha razón, no cabe duda. Afortunadamente, en la Comunidad Valenciana, y también en Cataluña, existen las escuelas de pilotos y un gran apoyo desde el año 1999, cuando se crea el circuito Ricardo Tormo y llega la Cuna de Campeones y toda una base. Nosotros ahora tenemos una escuela propia, ayudando y apostando por pilotos de futuro. Martín tiene toda la razón, porque en Madrid el motociclismo tiene cero ayudas.

-El colmo en ese sentido es que Martín vivía pegado al Jarama, donde no le dejaban rodar por temas de ruido…

-Sí, pero eso ya son temas legales en los que yo no puedo entrar, pero es una lástima que Madrid, la capital de España, no tenga un circuito permanente como Dios manda, para eventos y para grandes campeonatos. A Madrid le hace falta tener un gran circuito.

-Bagnaia subirá a MotoGP y Martín a Moto2 el próximo año. ¿Qué futuro les aguarda en sus nuevas categorías y diga si cree que Martín también llegará un día a MotoGP?

-Sin lugar a dudas, Martín llegará a MotoGP, y tanto él como Bagnaia acabarán haciendo buenos resultados en MotoGP. La valía de los pilotos la vas viendo desde que empiezan y ellos van cerrando categorías siendo referencias totales donde están, y Martín volverá a ser referencia en Moto2. Al piloto bueno le da igual la categoría. Le hace falta un pequeño tiempo de adaptación, y nada más. Estoy convencido de que tanto Pecco como Martín van a ser referentes algún día en el Mundial de MotoGP.

-¿Se siente algo de envidia si les viera coronarse en equipos diferentes al suyo?

-Sí, sí, pero es una envidia positiva o sana. Por un lado estoy feliz de haber sido parte de estos dos pilotos, de haberles ayudado y de haberles metido mucha caña sobre cómo hay que trabajar encima de una moto. Me refiero a inculcarles sobre todo un método de trabajo. Y la relación con los dos, pasados dos años, es excelente a título personal, lo que no suele ser así, porque muchos optan por pasar página cuando se va de un equipo. La relación que hay con Pecco y Martín me gustaría que fuera igual con más antiguos pilotos del equipo. Estos son de los que vienen, saludan, se quedan un rato a tomar un bocata de tortilla, un poco de jamón o lo que sea. Es bonito mantener esa relación con pilotos que han pasado por la familia y con ellos sucede.

-A ver si el año que viene le toca celebrar en su box.

-Estoy muy contento con el proyecto 2018, con el gran paso que hemos dado con la escuela. Hemos ganado otra vez el Campeonato de España de 85cc, en PreMoto3 estamos segundos, en el Mundial Junior de Moto3 estamos a punto de ser campeones… Estamos creando todas las bases para en dos años volver a tener un proyecto ganador en todas las categorías.

 

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